CANCEROLOGIA INTEGRAL DEL SUR
Atención Médica de Vanguardia con Visión Humana

 

 

Sarcoma. Estructura del órgano 


Tumores benignos de tejido adiposo

Los lipomas son tumores benignos de tejido conformado por grasa (tejido adiposo). Son el tipo más común de tumores en tejidos blandos. La mayoría de ellos se encuentran bajo la piel, pero se pueden presentar en cualquier parte del cuerpo.

Tumores cancerosos de tejido adiposo

Los liposarcomas son tumores malignos del tejido conformado por grasa. Pueden presentarse en cualquier parte del cuerpo, pero surgen con mayor frecuencia en los muslos, detrás de la rodilla, y dentro de la parte posterior del abdomen. Éstos ocurren mayormente en los adultos entre los 50 y 65 años de edad.

Tumores de tejido muscular

Existen dos tipos de músculo: músculo liso y músculo esquelético.

El músculo liso se encuentra en nuestros órganos internos como el estómago, los intestinos, los vasos sanguíneos o el útero (matriz) y hace que éstos se contraigan. Estos músculos son involuntarios, es decir, no podemos controlar sus movimientos.

El músculo esquelético algunas veces es conocido como músculo estriado, pues es posible observar rayas dentro de las células bajo el microscopio. Éste es el tipo de músculo que nos permite mover nuestros brazos y piernas, así como otras partes del cuerpo cuando queremos que ellos se muevan, es decir, movimiento voluntario.

Tumores benignos de músculo

Los leiomiomas son tumores benignos de los músculos lisos (o músculos involuntarios). Los leiomiomas se pueden originar en las paredes de los vasos sanguíneos, por lo que éstos se pueden presentar en casi cualquier parte del cuerpo. Se pueden encontrar tanto en hombres como en mujeres, pero el lugar más común para encontrar un leiomioma son las paredes del útero. A menudo, se les llama fibromas.

Tumores malignos de músculo

Los leiomiosarcomas son tumores malignos de los músculos lisos. Al igual que los leiomiomas, los leiomiosarcomas pueden crecer en casi cualquier parte del cuerpo. Estos tumores se encuentran con mayor frecuencia en el retro peritoneo (área de la cavidad abdominal), los órganos internos, y los vasos sanguíneos. Se presentan con menos frecuencia en los tejidos blandos profundos de las piernas o los brazos. Tienden a presentarse en adultos, particularmente de edad avanzada. Por otro lado, los rabdomiosarcomas son tumores malignos del músculo esquelético. Estos tumores comúnmente crecen en los brazos o las piernas, pero también pueden originarse en el área de la cabeza y el cuello, así como en los órganos del aparato reproductor y urinario, tales como la vagina o la vejiga. Los niños lo padecen con mayor frecuencia que los adultos.

 

 

Sarcoma. Sarcoma 


SARCOMA DE TEJIDOS BLANDOS

Un sarcoma es un tipo de cáncer que se origina en ciertos tejidos como los huesos o los músculos. Existen dos tipos principales de sarcoma: el osteosarcoma, el cual se origina en los huesos y los sarcomas de tejidos blandos. Los sarcomas de tejidos blandos se pueden originar en tejidos blandos, como los tejidos adiposos, musculosos, nerviosos y fibrosos, así como en los vasos sanguíneos y los tejidos profundos de la piel. Se pueden encontrar en cualquier parte del cuerpo. La mayoría de ellos se desarrolla en los brazos o las piernas. Además, se pueden encontrar en el tronco, la cabeza y el área del cuello, los órganos internos y el área trasera de la cavidad abdominal (conocida como retro peritoneo). Los sarcomas no son tumores comunes, y la mayoría de los cánceres son del tipo de tumores llamados carcinomas.

Existen muchos tipos de tumores de los tejidos blandos, pero no todos son cancerosos. Cuando un tumor no es canceroso, se le llama benigno. Cuando el término sarcoma forma parte del nombre de una enfermedad, significa que el tumor es maligno (canceroso).

 

 

Sarcoma. Factores de riesgo 


Exposición a la radiación

Es posible que los pacientes desarrollen sarcomas debido a radiación administrada para tratar otros cánceres, tal como cáncer de seno o linfoma. A menudo, el sarcoma se origina en el área del cuerpo que ha sido tratada con radiación. El tiempo promedio que transcurre entre la exposición a la radiación y el diagnóstico de un sarcoma es de aproximadamente 10 años. La exposición a la radiación representa sólo un pequeño porcentaje de sarcomas (menos del 5%).

Las técnicas de radioterapia han ido mejorando constantemente en las últimas décadas. Los tratamientos ahora combaten los cánceres de forma más precisa, y ahora se sabe más sobre la selección de las dosis de radiación. Se espera que estos avances reduzcan el número de cánceres causados por la radioterapia. Debido a que estos cánceres pueden tomar mucho tiempo para desarrollarse, es posible que los resultados de estos cambios no se vean sino hasta que pase mucho tiempo.

Síndromes genéticos

Ciertas afecciones hereditarias aumentan el riesgo de una persona de padecer sarcomas de tejidos blandos.

  • La neurofibromatosis es una enfermedad que suele ser hereditaria y se caracteriza por la presencia de muchos neurofibromas (tumores benignos que se forman en los nervios debajo de la piel y en otras partes del cuerpo).
  • El síndrome de Gardner es una enfermedad causada por defectos en un  gen. Las personas con este síndrome tienen muchos pólipos en el colon (e intestinos) y tienen un alto riesgo de padecer cáncer de colon.
  • El retinoblastoma es un cáncer que afecta los ojos de los niños que puede ser causado por defectos hereditarios en un gen. Los niños afectados por esta forma hereditaria de retinoblastoma también tienen mayor riesgo de padecer sarcomas de los huesos o de los tejidos blandos.

Sistema linfático dañado

La linfa es un líquido claro que contiene células del sistema inmunitario que es transportado por todo el cuerpo a través de una serie de vasos linfáticos. Estos vasos se conectan a los ganglios linfáticos (grupos de células del sistema inmunitario en forma de pequeños frijoles). Cuando se han extirpado quirúrgicamente los ganglios linfáticos o se han dañado a causa de la radioterapia, el líquido linfático se puede acumular. A esto se le llama linfedema. En otras partes del mundo, el linfedema severo (una condición llamada elefantiasis) a veces es causado por una infección con un parasito que bloquea los vasos linfáticos. El linfangiosarcoma es una complicación muy poco común de linfedema crónico.

Químicos

La exposición al cloruro de vinilo (un producto químico que se utiliza en la fabricación de plásticos) constituye un factor de riesgo para la formación de sarcomas del hígado, aunque no se ha comprobado que cause sarcomas de tejidos blandos. La exposición a la dioxina y a herbicidas (para eliminar malezas) que contienen ácido fenoxiacético en altas dosis (los campesinos que trabajan con estos químicos) también puede ser un factor de riesgo, pero este dato no se ha corroborado. No existen pruebas de que los herbicidas ni los insecticidas causen sarcomas en los niveles a los que el público en general está expuesto.

Lesiones

Una lesión no es un factor de riesgo de los sarcomas. Pero anteriormente esto ha sido fuente de confusión. Una razón es que las lesiones pueden producir una inflamación parecida a un tumor, pero que no es un tumor verdadero. Además, cuando usted se lesiona, el dolor puede atraer su atención hacia el área de la lesión. El área puede ser examinada minuciosamente, y se pueden hacer radiografías u otros estudios por imágenes. Esto puede aumentar las probabilidades de que se descubra el sarcoma, aunque éste haya estado presente desde hace tiempo.

 

Sarcoma. Signos y síntomas 


Cuando los sarcomas surgen en los brazos o las piernas, la mayoría de las personas simplemente notan la aparición de una nueva masa que ha crecido durante cierto período de tiempo (semanas o meses). Aunque pudiera causar dolor, la mayoría de las veces no duele. Más de la mitad de los sarcomas comienzan en un brazo o una pierna.

Cuando los sarcomas crecen en el retro peritoneo (la pared inferior dentro del abdomen), los síntomas son causados con más frecuencia por otros problemas. Algunas veces, los tumores causan dolor. También pueden causar una obstrucción o sangrado del estómago o los intestinos. Pueden adquirir un tamaño lo suficientemente grande para ser palpables en el abdomen. Alrededor del 20% de los sarcomas comenzarán en el área del abdomen (estómago).

Los sarcomas también pueden comenzar fuera del tórax o del abdomen (alrededor del 10%) o en el área de la cabeza o el cuello (alrededor del 10%).

De todos modos, si usted tiene alguno de los siguientes problemas visite a su doctor inmediatamente:

  • Una nueva protuberancia, o una protuberancia que esté creciendo en cualquier parte del cuerpo.
  • Dolor abdominal cada vez más intenso.
  • Vómitos o presencia de sangre en las heces fecales.
  • Heces fecales negras. (cuando hay sangrado en el estómago o los intestinos, la sangre no siempre es roja y puede hacer que las heces fecales adquieran un color muy oscuro).

Debido a que los síntomas de los sarcomas de tejidos blandos a menudo no se presentan hasta que la enfermedad está avanzada, solamente un 50% de éstos se detectan en sus etapas iniciales, antes de que se hayan propagado.

 

Sarcoma. Detección y diagnóstico 


Historial médico y examen físico

Su médico anotará su historia médica completa para corroborar si tiene factores de riesgo y para preguntarle sobre sus síntomas y otras condiciones médicas. También le hará un examen físico para ver si tiene signos de sarcoma y otros problemas de salud.

Biopsia

Una biopsia es una prueba en la que se obtiene una muestra de tejido de un tumor para determinar si se trata de un tipo de cáncer. La porción de tejido se observa con un microscopio. También se le pueden hacer otras pruebas a la muestra. Un examen físico puede sugerir que un tumor es un sarcoma, pero una biopsia es la única manera de confirmar que se trata de un sarcoma y no de otro tipo de cáncer o enfermedad benigna.

Biopsia por aspiración con aguja fina

La biopsia por aspiración con aguja fina (FNA, por sus siglas en inglés) utiliza una jeringuilla con una aguja muy fina para extraer pequeños fragmentos de tejido de la masa tumoral. El médico puede a menudo orientar esta aguja mientras palpa la masa cerca de la superficie del cuerpo. Si el tumor está muy profundo y no se puede palpar, el médico puede guiar la aguja mientras observa una tomografía computarizada. La ventaja principal de la biopsia por aspiración con aguja fina consiste en que se puede usar en tumores profundos que se encuentran en el cuerpo sin necesidad de cirugía. La desventaja es que la aguja fina tal vez no obtenga suficiente tejido para hacer un diagnóstico preciso.

Biopsia por escisión o incisión

En una biopsia por escisión, el cirujano remueve el tumor por completo, mientras que en la biopsia por incisión, sólo se extirpa una porción de un tumor grande. Casi siempre, este método proporciona suficiente tejido para hacer un diagnóstico del grado y tipo exactos del sarcoma. Si el tumor se encuentra cerca de la superficie de la piel, la operación es sencilla y puede realizarse con anestesia local o regional (un medicamento insensibilizador que se administra en un punto cercano a la masa o en un nervio). Sin embargo, si el tumor se encuentra a mucha profundidad dentro del cuerpo, se utiliza anestesia general (el paciente permanece dormido).

Radiografía de tórax

Esta prueba se puede hacer para determinar si el sarcoma se ha propagado a los pulmones.

 Imágenes por resonancia magnética

Los exámenes de obtención de imágenes por resonancia magnética (Magnetic Resonance Imaging, MRI) utilizan ondas de radio e imanes muy potentes en lugar de rayos X. La energía de las ondas de radio es absorbida y luego liberada en un patrón formado por el tipo de tejido y por ciertas enfermedades. Una computadora traduce el patrón de las ondas de radio obtenido por los tejidos en una imagen muy detallada de las partes del cuerpo. En ocasiones, se pudiera inyectar un material de contraste, al igual que con la tomografía computarizada, pero se usa con menor frecuencia.

A menudo, es parte de la evaluación de cualquier tumor que podría ser un sarcoma. Por lo general, son mejores que las tomografías computarizadas (CT) en la evaluación de sarcomas en los brazos o las piernas. Provee una buena imagen de la extensión del tumor. Este estudio por imágenes puede proveer mucha información al equipo de atención a la salud sobre el tumor, incluyendo la localización, el tamaño, y algunas veces incluso el tipo de tejido de donde proviene el sarcoma (por ejemplo, adiposo o muscular).

Ecografía (ultrasonido)

La ecografía utiliza ondas sonoras y sus ecos para producir imágenes de partes del cuerpo. Un pequeño instrumento llamado transductor emite ondas sonoras y recoge los ecos cuando rebotan contra los órganos. Una computadora convierte estos ecos de ondas sonoras en una imagen que aparece en la pantalla de la computadora.

Éste es un procedimiento muy fácil de realizar. No usa radiación, razón por la que a menudo se usa para observar fetos en desarrollo. Para la mayoría de las ecografías, usted simplemente se acuesta en una camilla mientras un técnico mueve el transductor a la parte de su cuerpo que está bajo estudio. Generalmente, se lubrica primero la piel con gel. Este estudio puede hacerse antes de una biopsia para determinar si la masa es un quiste que contiene líquido y que es probablemente benigno, o es sólida y más probable que sea un tumor.

Tomografía computarizada

La tomografía computarizada (CT) es un procedimiento de rayos X que produce imágenes transversales detalladas del cuerpo. En lugar de tomar una sola imagen, como se hace en una radiografía convencional, una tomografía computarizada toma muchas imágenes mientras rota a su alrededor. La computadora luego combina estas fotografías en una imagen de una sección de su cuerpo. La máquina tomará múltiples imágenes del área del cuerpo que se está estudiando. A menudo se hace una CT si el médico sospecha que hay un sarcoma de tejidos blandos en el tórax, el abdomen o el retroperitoneo. Esta prueba puede ayudar a determinar si su sarcoma se ha propagado hacia el hígado u otros órganos.

Antes del estudio, se le podría pedir que tome una solución de material de contraste. Esto ayuda a delinear el intestino para evitar que sea confundido con tumores.

A menudo, después de tomar el primer grupo de fotografías, usted recibirá una inyección intravenosa de un tinte o agente de radiocontraste que ayuda a delinear mejor las estructuras en su cuerpo. Entonces se procede a tomar un segundo conjunto de imágenes.

La inyección intravenosa del tinte de contraste también pudiera causar algo de rubor (sensación de calor y enrojecimiento). Algunas personas son alérgicas y les da urticaria o raras veces otras reacciones más graves como dificultad para respirar y baja presión arterial. Asegúrese de decirle al médico si alguna vez ha tenido una reacción a cualquier material de contraste utilizado para los rayos X.

Una CT toma más tiempo que las radiografías comunes. Usted tendrá que permanecer quieto en una camilla y la parte de su cuerpo bajo estudio se coloca dentro de la máquina, que tiene forma circular y que rodea completamente la mesa. La mayoría de las CT sólo toman pocos minutos.

La tomografía computarizada se puede usar para guiar con precisión una aguja de biopsia hacia un tumor que se encuentra dentro del cuerpo, por ejemplo, en el pecho o en el abdomen. Para este procedimiento, llamado biopsia por aguja guiada por tomografía computarizada, el paciente permanece en la mesa de la CT, mientras un radiólogo mueve una aguja de biopsia hacia la localización de la masa. Se repite la tomografía hasta que los médicos están seguros de que la aguja se encuentra dentro de la masa.

Tomografía por emisión de positrones

En esta prueba (PET, por sus siglas en inglés) se le inyecta al paciente glucosa (una forma de azúcar) radiactiva para determinar si hay células cancerosas. Debido a que los cánceres utilizan glucosa (azúcar) a un ritmo mayor que los tejidos normales, la radiactividad tenderá a concentrarse en el cáncer. Un dispositivo de lectura (escáner) puede detectar los depósitos radiactivos. La PET también es útil cuando su médico piensa que el cáncer se ha propagado, pero no sabe dónde. Esta prueba se puede usar en vez de varias radiografías diferentes porque estudia todo su cuerpo. Su uso para los sarcomas aún es reciente, pero esta técnica puede ser útil para distinguir los tumores malignos de aquellos que son benignos. Hasta el momento, la PET no se ha usado en la evaluación de rutina de los pacientes con sarcomas.

 

Sarcoma. Clasificación por etapas 


Etapas del sarcoma de tejido blando en adultos

Una vez detectado el sarcoma de tejido blando en adultos, se harán más pruebas para determinar si las células cancerosas se han diseminado a otras partes del cuerpo. Este examen se llama clasificación por etapas. El médico necesita saber la etapa en que se encuentra la enfermedad para poder planificar el tratamiento adecuado. A diferencia de la mayoría de cánceres, el tamaño del sarcoma de tejido blando no es tan importante como lo es el aspecto que tengan las células cancerosas en el microscopio. Entre más diferencia haya entre el aspecto de las células cancerosas y las células normales, más avanzada se encuentra la etapa. Las siguientes etapas se emplean para la clasificación del sarcoma de tejido blando en adultos:

Etapa IA: Las células cancerosas tienen un aspecto ya sea muy similar a, o algo diferente de, las células normales (bien- diferenciadas o moderadamente bien diferenciadas). El cáncer se encuentra ya sea cerca de la superficie o profundizado y mide menos de 5 centímetros o (cerca de 2 pulgadas), pero no se ha diseminado ni a los nódulos linfáticos ni a otras partes del cuerpo (los nódulos linfáticos son estructuras pequeñas en forma de frijol que se encuentran por todo el cuerpo y cuya función es la de producir y almacenar células que combaten la infección).

Etapa IB: Las células cancerosas tienen un aspecto ya sea muy similar a, o algo diferente de, las células normales (bien- diferenciadas o moderadamente bien diferenciadas). El cáncer se encuentra cerca de la superficie y mide más de 5 centímetros, pero no se ha diseminado ni a los nódulos linfáticos ni a otras partes del cuerpo.

Etapa IIA: Las células cancerosas tienen un aspecto ya sea muy similar a, o algo diferente de, las células normales (bien- diferenciadas o moderadamente bien diferenciadas). El cáncer es profundo y mide más de 5 centímetros, pero no se ha diseminado a los nódulos linfáticos u otras partes del cuerpo.

Etapa IIB: Las células cancerosas tienen un aspecto muy diferente a las células normales (pobremente diferenciadas o no diferenciadas). El cáncer se encuentra ya sea cerca de la superficie o profundizado y mide menos de 5 centímetros, pero no se ha diseminado a los ganglios linfáticos u otras partes del cuerpo.

Etapa IIC: Las células cancerosas tienen un aspecto bastante diferente de las células normales (pobremente diferenciadas o no diferenciadas). El cáncer está cerca de la superficie y mide más de 5 centímetros, pero no se ha diseminado a los nódulos linfáticos u otras partes del cuerpo.

Etapa III: Las células cancerosas lucen bastante diferentes de las células normales (pobremente diferenciadas o no diferenciadas). El cáncer es profundo y mide más de 5 centímetros, pero no se ha diseminado a los nódulos linfáticos u otras partes del cuerpo.

Etapa IV: El cáncer podría haberse extendido a los ganglios linfáticos del área o podría haberse extendido a otras áreas del cuerpo, tales como pulmones, cabeza o cuello.

Recurrente: Enfermedad recurrente significa que el cáncer ha vuelto a aparecer (recurrido) después de haber sido tratado. Puede volver a aparecer en los tejidos donde se originó inicialmente o en otra parte del cuerpo.

 

Sarcoma. Tratamiento 


Cirugía

Dependiendo de la localización y la etapa en que se encuentre el sarcoma, podrá utilizarse la cirugía para extirpar el cáncer y parte del tejido adyacente. El objetivo de la cirugía es extirpar el tumor por completo junto con al menos 1 a 2 centímetros del tejido normal que rodea el tumor. Esto se hace para asegurar que no queden células cancerosas. Cuando se observa el tejido extirpado en un microscopio, el médico verificará si el cáncer está creciendo en los bordes (márgenes) de la muestra. Si las células cancerosas están presentes en los bordes, se dice que el tejido extirpado contiene márgenes positivos. Esto significa que puede que hayan quedado células cancerosas sin extraer.

Cuando quedan células cancerosas tras la cirugía, puede que el paciente requiera de más tratamiento, como radiación u otra cirugía. Si el cáncer no está creciendo hacia los bordes del tejido de las muestras extraídas, se dice que las muestras contienen los márgenes negativos o claros. El sarcoma tiene muchas menos probabilidades de regresar después de la cirugía si se extirpa con márgenes claros. Cuando el tumor se encuentra en el abdomen, la extirpación del tumor con suficiente tejido normal para obtener márgenes claros puede ser difícil, ya que el tumor puede estar próximo a órganos vitales que no se pueden remover.

Si el sarcoma se propagó a lugares distantes (tal como los pulmones u otros órganos), se removerá el cáncer por completo, si es posible. Esto incluye el tumor original más las áreas de propagación. Si no es posible remover todo el sarcoma, entonces por lo general no se practica una amputación. Algunas veces se administra quimioterapia, radiación o ambas antes de la cirugía. Esto puede reducir el tamaño del tumor y permitir que se extirpe por completo. También se pueden administrar quimioterapia y radiación antes de la cirugía para tratar los sarcomas de alto grado cuando existe un alto riesgo de propagación del cáncer.

Una vez que un sarcoma se propaga, la cirugía no ofrecerá una cura en la mayoría de los casos. Pero si sólo se ha propagado a los pulmones, algunas veces se puede extirpar el tumor metastásico. Esto puede curar a muchos pacientes, o al menos proporcionar una supervivencia a largo plazo.

Radioterapia

La radioterapia utiliza rayos de alta energía (por ejemplo, rayos X) o partículas para destruir las células cancerosas. En la mayoría de los casos, la radiación se administra como una medida adicional después de la cirugía. A esto se le llama tratamiento adyuvante, y se emplea para destruir cualquier célula cancerosa que quede después de la cirugía. La radiación también se puede usar antes de la cirugía para reducir el tamaño del tumor y facilitar la operación. A esto se le llama tratamiento neo adyuvante. En personas con un estado de salud general muy desfavorable como para someterse a cirugía, la radiación puede ser el tratamiento principal para el sarcoma. La radioterapia también se puede usar para ayudar con síntomas del sarcoma cuando éste se ha propagado. Esto se llama tratamiento paliativo.

Tipos de radioterapia

Radioterapia de rayos externos: para este tratamiento, la radiación que se suministra desde afuera del cuerpo es enfocada sobre el cáncer. Éste es el tipo de radioterapia que se usa con más frecuencia para tratar los sarcomas. A menudo, los tratamientos se administran diariamente, cinco días a la semana, usualmente por varias semanas. Se pueden emplear nuevas formas de radioterapia de rayos externos que pueden reducir el impacto de la radiación en el tejido sano, tal como:

  • Radioterapia de intensidad modulada (IMRT).
  • Radiación con rayos de protones.

Braquiterapia: La braquiterapia usa partículas pequeñas (o semillas) de material radiactivo que se colocan directamente en el cáncer. A veces se le llama radioterapia interna. La braquiterapia se puede administrar como única forma de radioterapia o puede ser combinada con radiación externa.

Quimioterapia

La quimioterapia consiste en la utilización de medicinas para tratar el cáncer que se administran por vía venosa u oral. Estos medicamentos entran en el torrente sanguíneo y llegan a todas las áreas del cuerpo, lo que hace que este tratamiento sea de utilidad contra el cáncer que se ha propagado (ha hecho metástasis) a otros órganos. Dependiendo del tipo y etapa del sarcoma, la quimioterapia se puede administrar como tratamiento principal o como un tratamiento adyuvante (adicional) a la cirugía. La quimioterapia contra los sarcomas de tejidos blandos generalmente utiliza una combinación de varios medicamentos que combaten el cáncer.

Hipertermia y perfusión de extremidades

Este procedimiento es una manera diferente de administrar quimioterapia. La circulación en la extremidad (brazo o pierna) que tiene el tumor se separa del resto del cuerpo. La quimioterapia se administra sólo a esa extremidad y la sangre es calentada un poco para ayudar a que la quimioterapia funcione mejor. Este tratamiento se ha estudiado por muchos años, pero aún no ha sido parte convencional del tratamiento para el sarcoma de tejidos blandos.