CANCEROLOGIA INTEGRAL DEL SUR
Atención Médica de Vanguardia con Visión Humana
Cáncer de Testículo. Estructura del órgano 

Los testículos  son una parte del sistema reproductor masculino. Estos dos órganos, que por lo general son algo más pequeños que una pelota de golf en los varones adultos, se encuentran dentro de una bolsa de piel llamada escroto, que cuelga debajo de la base del pene.

Los testículos producen las hormonas masculinas, de las cuales la más abundante es la testosterona. También producen esperma, el cual viaja del testículo al epidídimo que consiste de un tubo enrollado dentro del escroto en donde se almacena el esperma. Del epidídimo, la esperma viaja a través del conducto deferente a las vesículas seminales en donde se mezcla con el líquido de la glándula prostática. Durante la eyaculación, los espermatozoides, el líquido de la vesícula seminal y el líquido prostático entran en la uretra y salen por la punta del pene. La uretra es el conducto en el centro del pene por donde pasa la orina o el semen.

 

Cáncer de Testículo. Cáncer de Testículo 




El cáncer de testículo es una enfermedad en la que las células se hacen malignas (cancerosas) en uno o en ambos testículos.

El cáncer de testículo afecta con más frecuencia a los hombres entre los 15 y 44 años de edad y es la forma más común de cáncer en hombres entre los 15 y 34 años de edad. Este tipo de cáncer es más frecuente en hombres blancos. La tasa de la ocurrencia de cáncer de testículo ha incrementado más del doble entre los hombres blancos en los últimos 40 años, pero apenas ahora está empezando a aumentar entre los hombres negros. No se conoce la razón por las diferencias raciales en la incidencia de este cáncer.

 

Cáncer de Testículo. Factores de riesgo 


Testículo sin descender (criptorquidia)
Normalmente, los testículos descienden del vientre hasta el escroto antes del nacimiento. Los hombres con un testículo que no bajó al escroto tienen un mayor riesgo de padecer cáncer de testículo. No hay cambio en el riesgo ni siquiera después de haberse realizado la cirugía para colocar el testículo en el escroto. El riesgo mayor se aplica a ambos testículos.

Anormalidades congénitas
Los hombres que nacen con anormalidades en los testículos, pene o riñones, así como los que tienen hernias inguinales (hernia en la ingle, donde se junta el muslo con el vientre) pueden tener un riesgo mayor.

Cáncer de testículo previo
Los hombres que han tenido con anterioridad cáncer de testículo tienen un riesgo mayor de padecer cáncer en el otro testículo.

Antecedentes familiares de cáncer de testículo
El riesgo de cáncer de testículo es mayor.

Edad
Aunque este cáncer puede afectar a los hombres de cualquier edad, el 90% de los cánceres de los testículos se presenta entre los 20 y 54 años de edad.

 

Cáncer de Testículo. Signos y síntomas 


Los testículos, como cualquier otra parte del cuerpo, pueden verse afectados por ciertas condiciones y enfermedades que pueden generar síntomas. Los síntomas y signos más comunes en los testículos y el escroto son:

  • Un bulto que no duele o inflamación en cualquiera de los testículos.
  • Dolor o molestia en un testículo o en el escroto.
  • Cualquier acrecentamiento de un testículo o cambio en cómo se siente.
  • Una sensación de pesadez en el escroto.
  • Un dolor sordo en el abdomen inferior, espalda o ingle (el área donde se junta el muslo con el vientre).
  • Una acumulación repentina de fluido en el escroto.

Algunas condiciones que afectan los testículos también pueden causar una sensación de pesadez o dolor en la región baja del abdomen, o incluso puede causar náusea y vómito.

El cáncer es una posible causa de los síntomas testiculares, pero estos síntomas son causados con más frecuencia por infecciones, lesiones, u otra cosa. Es importante informar a su médico en cuanto note cualquier cambio en sus testículos, para encontrar la causa y si es necesario, que reciba tratamiento.  Otras condiciones (aparte del cáncer) que afectan a los testículos aún pueden ser graves y requerir tratamiento

 

Cáncer de Testículo. Detección y diagnóstico 


Auto examen testicular
La mayoría de los médicos coinciden en que el examen de los testículos forma parte importante de un examen físico general. Se recomienda que su médico incluya este examen como parte de las pruebas rutinarias en la detección del cáncer, además de educar a los hombres sobre el cáncer del testículo y que visiten a un médico inmediatamente si encuentran una masa.

Algunos médicos opinan que la detección oportuna de masas o protuberancias constituye un factor importante en obtener tratamiento temprano, por lo que recomiendan que todos los hombres deban practicarse auto exámenes testiculares una vez al mes después de la pubertad.

Si usted tiene ciertos factores de riesgo que aumenten sus probabilidades de contraer cáncer del testículo (como criptorquidia o antecedentes familiares), debe considerar seriamente practicarse el autoexamen mensualmente y hablar con su médico sobre esto en particular.

El mejor momento para hacerse el autoexamen es durante o después de un baño o ducha, cuando la piel del escroto está relajada. Para hacerse el autoexamen testicular:

  • Procure mantener el pene apartado durante el examen de cada testículo por separado.
  • Sostenga el testículo entre los pulgares y los dedos con ambas manos y ruédelo lentamente entre los dedos.
  • Busque y sienta cualquier abultamiento duro o nódulo (masa redonda uniforme) o cualquier cambio en el tamaño, forma o consistencia de los testículos.  

Debe estar consciente de que por naturaleza, cada testículo tiene un epidídimo, el cual se siente como una pequeña "protuberancia" en la parte exterior media o superior del testículo. Los testículos normales también contienen vasos sanguíneos, tejidos de soporte y conductos por donde pasa el semen. Otras condiciones no cancerosas, a veces pueden causar agrandamientos o masas alrededor del testículo. Algunos hombres podrían confundirse pensando que se trata de cáncer. Si tiene dudas, pregunte a su médico.

Si decide examinarse los testículos, usted aprenderá a identificar qué es normal y qué es distinto.

Para ayudar a encontrar la causa de los síntomas, el médico evalúa la salud general del hombre. El médico realiza también un examen físico y puede ordenar pruebas de laboratorio y de diagnóstico.

Análisis de sangre
Miden los niveles de los marcadores de tumores. Los marcadores de tumores son sustancias que se encuentran en cantidades mayores de lo normal cuando hay cáncer presente. Los marcadores tumorales como alfa-fetoproteína (AFP), gonadotropina coriónica humana subunidad β (βHCG) y lactato deshidrogenasa (LDH) pueden sugerir la presencia de un tumor de testículo, aun cuando sea demasiado pequeño para ser detectado durante un examen físico o en pruebas con imágenes.

Ecografía
Es una prueba en la que ondas de sonido de alta frecuencia se hacen rebotar en tejidos y órganos internos. Sus ecos producen una imagen llamada sonograma. La ecografía del escroto puede mostrar la presencia y el tamaño de una masa en el testículo. También es útil para descartar la presencia de otros problemas, como la inflamación debida a una infección o una acumulación de fluido no relacionada con cáncer.

Biopsia
Es el examen microscópico del tejido testicular hecho por un patólogo para determinar si hay cáncer presente. En casi todos los casos en los que se sospecha que haya cáncer, se extrae todo el testículo afectado por medio de una incisión en la ingle. Este procedimiento se llama orquiectomía inguinal radical. En casos raros (por ejemplo, cuando un hombre tiene sólo un testículo), el cirujano realiza una biopsia inguinal; extrae una muestra de tejido del testículo a través de una incisión en la ingle y procede con la orquiectomía sólo si el patólogo encuentra células cancerosas. (El cirujano no corta a través del escroto para extraer el tejido, porque si el problema es la presencia de cáncer, este procedimiento podría causar que se disemine la enfermedad.)

Si se encuentra cáncer, será necesario realizar más exámenes para saber si el cáncer se ha diseminado desde el testículo a otras partes del cuerpo. La determinación del estadio (etapa o extensión) de la enfermedad ayuda al médico a planear el tratamiento adecuado.

 

Cáncer de Testículo. Clasificación por etapas 


Se usan los siguientes estadios para el cáncer de testículo.

Estadio 0 (carcinoma in situ)
En el estadio 0, se encuentran células anormales en los túbulos minúsculos donde comienzan a desarrollarse las células de los espermatozoides. Estas células anormales se pueden volver cancerosas y diseminarse hasta el tejido cercano normal. Todos los índices de marcadores  tumorales son normales. El estadio 0 también se llama carcinoma in situ.

Estadio I
En el estadio I, el cáncer ya se formó. El estadio I se divide en estadio IA, estadio IB y estadio IS, que se determinan después de realizar una orquiectomía inguinal radical.

  • En el estadio IA, el cáncer está en el testículo y en el epidídimo, y se puede haber diseminado hasta la capa interior de la membrana que rodea el testículo. Todos los índices de marcadores tumorales son normales.
  • En el estadio IB, el cáncer:
    • Está en el testículo y el epidídimo y se diseminó hasta la sangre o los vasos linfáticos del testículo.
    • Se diseminó hasta la capa externa de la membrana que rodea el testículo.
    • Está en el cordón espermático o en el escroto, y puede estar en la sangre o los vasos linfáticos del testículo.
    • Todos los índices de marcadores tumorales son normales.
  • En el estadio IS, el cáncer se encuentra en cualquier lugar dentro del testículo, el cordón espermático o el escroto.
    • Todos los índices de marcadores tumorales están levemente más altos que lo normal.
    • Uno o más índices de los marcadores tumorales están moderadamente más altos que lo normal o son altos.


Estadio II
El estadio II se divide en estadio IIA, estadio IIB y estadio IIC y se determina después de realizar una orquiectomía inguinal radical.

  • En el estadio IIA, el cáncer:
    • Está en cualquier lugar dentro del testículo, el cordón espermático o el escroto.
    • Se diseminó hasta cinco ganglios linfáticos del abdomen y ninguno mide más de dos centímetros.
    • Todos los índices de los marcadores tumorales son normales o levemente más altos que lo normal.
  • En el estadio IIB, el cáncer se encuentra en cualquier lugar dentro del testículo, el cordón espermático o el escroto.
    • Se diseminó hasta cinco ganglios linfáticos del abdomen; por lo menos uno de los ganglios linfáticos mide más de dos centímetros, pero ninguno más de cinco centímetros.
    • Se diseminó hasta más de cinco ganglios linfáticos; los ganglios linfáticos no miden más de cinco centímetros.
    • Todos los índices de los marcadores tumorales son normales o levemente más altos que lo normal.
  • En el estadio IIC, el cáncer:
    • El cáncer se encuentra en cualquier lugar dentro del testículo, el cordón espermático o el escroto.
    • Se diseminó hasta un ganglio linfático del abdomen que mide más de cinco centímetros.
    • Todos los índices de los marcadores tumorales son normales o levemente más altos que lo normal.

Estadio III
El estadio III se divide en estadio IIIA, estadio IIIB y estadio IIIC y se determina después de realizar una orquiectomía inguinal radical.

  • En el estadio IIIA, el cáncer:
    • Se encuentra en cualquier lugar dentro del testículo, el cordón espermático o el escroto.
    • Se puede haber diseminado hasta uno o más ganglios linfáticos del abdomen.
    • Se diseminó hasta ganglios linfáticos distantes o hasta los pulmones.
    • El índice de uno o más marcadores tumorales puede oscilar entre normal a levemente más alto que lo normal.
  • En el estadio IIIB, el cáncer:
    • Se encuentra en cualquier lugar dentro del testículo, el cordón espermático o el escroto.
    • Se puede haber diseminado hasta uno o más ganglios linfáticos cercanos o distantes, o hasta los pulmones.
    • El índice de uno o más marcadores tumorales puede oscilar de normal a alto.
  • En el estadio IIIC, el cáncer:
    • Se encuentra en cualquier lugar dentro del testículo, el cordón espermático o el escroto.
    • Se puede haber diseminado hasta uno o más ganglios linfáticos cercanos o distantes, o hasta los pulmones, o cualquier otra parte del cuerpo.
    • El índice de uno o más marcadores tumorales puede oscilar de normal a alto.

 

Cáncer de Testículo. Tratamiento 


Aunque la incidencia de cáncer de testículo se ha elevado en años recientes, más del 95 por ciento de los casos pueden curarse. El tratamiento tiene más posibilidades de éxito cuando el cáncer de testículo se detecta al principio. Además, el tratamiento puede ser menos agresivo y puede causar menos efectos secundarios.

La mayoría de los hombres con cáncer de testículo pueden curarse con cirugía, radioterapia o quimioterapia. Los efectos secundarios dependen del tipo de tratamiento y pueden ser diferentes para cada persona.

A  continuación se describen los tres tipos de tratamiento que puede necesitar un paciente.

Cirugía
Se utiliza para extraer el testículo por medio de una incisión en la ingle que  se llama orquiectomía inguinal radical. Es posible que los hombres estén preocupados de que al perder un testículo se afectará su capacidad de tener relaciones sexuales o que serán estériles. Sin embargo, los hombres que tienen un testículo sano todavía pueden tener erecciones normales y producir espermatozoides. Por lo tanto, la operación para extraer un testículo no hace al hombre impotente (incapaz de tener erecciones) y rara vez interfiere con su fertilidad. Los hombres también pueden tener un testículo artificial, llamado prótesis, que se coloca en el escroto cuando se realiza la orquiectomía o después.

Es posible que se extraigan también algunos de los ganglios linfáticos que están situados en la parte profunda del abdomen (disección de ganglios linfáticos). Este tipo de cirugía generalmente no cambia la capacidad del hombre de tener erecciones u orgasmos, pero puede causar problemas de esterilidad si interfiere con la eyaculación. Los pacientes deberán hablar con el médico acerca de la posibilidad de extraer los ganglios linfáticos usando una técnica especial de cirugía que conserva los nervios, la cual puede preservar la capacidad de eyacular normalmente.

Radioterapia
Usa rayos de alta energía para destruir células cancerosas y para reducir el tamaño de los tumores. La radioterapia es una terapia local; afecta solamente las células cancerosas que se encuentran en las áreas bajo tratamiento. La radiación externa (proveniente de una máquina fuera del cuerpo) se apunta hacia los ganglios linfáticos del abdomen. En general se administra después de la cirugía.

La radioterapia afecta tanto las células normales como las cancerosas. Los efectos secundarios de la radioterapia dependen principalmente de la dosis del tratamiento. Los efectos secundarios comunes son la fatiga, cambios en la piel donde se realiza el tratamiento, pérdida de apetito, náuseas y diarrea. La radioterapia interfiere con la producción de espermatozoides, pero la mayoría de los pacientes recuperan su fertilidad en un periodo de 1 a 2 años.

Quimioterapia
Cuando se administra quimioterapia a pacientes de cáncer de testículo, ordinariamente se da como terapia adyuvante (después de cirugía) para destruir células cancerosas que pueden haber quedado en el cuerpo. La quimioterapia puede ser el tratamiento inicial si el cáncer está en un estadio avanzado; es decir, si se ha diseminado fuera del testículo al tiempo del diagnóstico. La mayoría de los fármacos contra el cáncer se administran por inyección en la vena (inyección intravenosa, IV).

Los efectos secundarios dependen en gran parte de los fármacos específicos y de la dosis. Los efectos secundarios comunes son las náuseas, la pérdida de pelo, fatiga, diarrea, vómitos, fiebre, escalofríos, tos y falta de aliento, llagas en la boca o erupciones en la piel. Otros efectos secundarios son el mareo, entumecimiento, falta de reflejos o dificultad para oír. Algunos fármacos contra el cáncer interfieren con la producción de espermatozoides. Aunque la reducción de los recuentos de espermatozoides es permanente en algunos pacientes, muchos otros recuperan su fertilidad.

Algunos hombres con cáncer de testículo recurrente o en un estadio avanzado pueden someterse a tratamiento con altas dosis de quimioterapia. Estas altas dosis de quimioterapia destruyen las células cancerosas, pero también pueden destruir la médula ósea, la cual crea y almacena las células sanguíneas. Dicho tratamiento solamente se puede realizar si el paciente también se somete a un trasplante de médula ósea. En un trasplante, las células madre de la médula ósea se extraen del paciente antes de que se administre la quimioterapia. Estas células se congelan temporalmente y después se descongelan y se regresan al cuerpo del paciente por medio de una aguja (como si fuera una transfusión de sangre) después de que se haya administrado la quimioterapia a altas dosis.

Los hombres con cáncer testicular deberán hablar con el médico acerca de sus preocupaciones sobre la función sexual y la fertilidad. Es importante saber que los hombres con cáncer de testículo con frecuencia tienen problemas de fertilidad aun antes de que se trate el cáncer.