CANCEROLOGIA INTEGRAL DEL SUR
Atención Médica de Vanguardia con Visión Humana

 


 

Cáncer de Pulmón. Estructura del órgano 

Los pulmones son un par de órganos similares a las esponjas, tienen forma de cono con los cuales, cuando inhalamos tomamos oxígeno, necesario para que nuestras células vivan y lleven a cabo sus funciones. Cuando exhalamos, expulsamos el anhídrido carbónico, el cual es un producto de desecho.

La tráquea es la encargada de llevar el aire a los pulmones, se divide en ramificaciones más pequeñas llamadas bronquiolos y en los extremos de estas se encuentran unos sacos diminutos de aire llamados alvéolos.

La mayoría de los casos de cáncer de pulmón inicia en la membrana de los bronquiolos, aunque también pueden comenzar en la tráquea.


Cáncer de Pulmón. Cáncer de Pulmón 


El cáncer de pulmón es un conjunto de enfermedades  resultantes del crecimiento maligno de células del tracto  respiratorio, en particular del tejido pulmonar. El cáncer de pulmón es una de las principales causas de muerte en hombres y mujeres a nivel mundial. Surge como consecuencia del tabaquismo, la inhalación indirecta del humo de cigarro o de sustancias y agentes tóxicos, como la contaminación del aire.

 


 

Cáncer de Pulmón. Factores de riesgo 

Fumar
Fumar es definitivamente el factor de riesgo más importante del cáncer de pulmón. A principios del siglo veinte, el cáncer de pulmón era una enfermedad rara. La introducción de cigarrillos empaquetados, lo cual los hizo fácilmente disponibles, cambió esta realidad. Se piensa que alrededor del 87% de los cánceres de pulmón son el resultado de fumar o de la exposición al humo del tabaco. Cuanto más tiempo fume y cuantos más paquetes consuma al día, mayor será su riesgo.

Si deja de fumar antes de que surja el cáncer, el tejido dañado de sus pulmones gradualmente comienza a regresar a su estado normal. Diez años después de que deje de fumar, su riesgo se reduce a una tercera parte del que tendría si hubiese continuado fumando. Los puros (cigarros) y las pipas tienen casi la misma probabilidad de causar cáncer de pulmón que los cigarrillos. No existe evidencia de que fumar cigarrillos con bajo contenido de alquitrán reduzca el riesgo de padecer cáncer de pulmón.

Si no fuma, pero respira el humo que otros producen (también llamado humo de segunda mano o humo de tabaco ambiental) también tiene un mayor riesgo de cáncer de pulmón. Una persona que no fume y que esté casada con una persona que fuma, tiene un riesgo 30% mayor de contraer cáncer que el cónyuge de una persona que no fuma. Los trabajadores que han estado expuestos al humo del tabaco en su área de trabajo también tienen más probabilidades de contraer cáncer de pulmón.

Asbesto
Si usted trabaja con asbesto, tiene siete veces más probabilidades de morir de cáncer de pulmón. La exposición a las fibras del asbesto es un importante factor de riesgo para el cáncer de pulmón. Y las personas que trabajan o han trabajado con asbesto y fuman, tienen un riesgo de padecer cáncer de pulmón de 50 a 90 veces mayor que el de las personas en general. Las personas que fuman y las que no fuman, que están expuestas a asbesto, también tienen un mayor riesgo de padecer un tipo de cáncer que se inicia en la pleura (la capa de células que recubre la superficie externa del pulmón).

Agentes cancerígenos en el área de trabajo
Otros cancerígenos (agentes causantes de cáncer) que se encuentran en el área de trabajo y que pueden aumentar el riesgo de cáncer de pulmón incluyen:

  • Minerales radiactivos como el uranio.
  • Sustancias químicas o minerales inhalados tales como arsénico, berilio, cloruro de vinilo, cromatos de níquel, productos de carbón, gas mostaza y éteres de clorometilo.
  • Combustibles como la gasolina.
  • Productos de la combustión del diesel.

Radioterapia al pulmón
Las personas que han recibido radioterapia en el pecho para tratar el cáncer corren un riesgo mayor de contraer cáncer de pulmón, particularmente si fuman. La mayoría de estos pacientes son los que reciben tratamiento contra la enfermedad de Hodgkin o mujeres con cáncer del seno que han recibido radiación en el pecho después de una mastectomía. Las mujeres que recibieron radioterapia en el seno después de una tumorectomía no tienen un riesgo de cáncer de pulmón mayor al esperado. Sin embargo, la probabilidad de padecer cáncer de pulmón aumenta marcadamente si son fumadoras.

Inflamación recurrente
La tuberculosis y algunos tipos de neumonía frecuentemente dejan cicatrices en el pulmón. La presencia de este tipo de cicatrices puede aumentar el riesgo de contraer adenocarcinoma, un tipo de cáncer de pulmón.

Antecedentes personales y familiares
Si ha padecido cáncer de pulmón, tiene un mayor riesgo de padecer otro cáncer de pulmón. Los hermanos, hermanas e hijos de aquellas personas que han padecido cáncer de pulmón pueden tener un riesgo ligeramente mayor de padecerlo.

Alimentación
Algunos reportes indican que una alimentación con pocas frutas y vegetales pueden aumentar las probabilidades de que contraiga cáncer si usted está expuesto al humo del tabaco. Cada vez hay más evidencia que una alimentación con frutas y vegetales puede proporcionar protección contra el cáncer de pulmón.

Contaminación ambiental
En algunas ciudades, la contaminación ambiental puede aumentar ligeramente el riesgo de padecer cáncer de pulmón. Este riesgo es mucho menor que el que ocasiona el hábito de fumar.


 

Cáncer de Pulmón. Signos y síntomas 

Los cánceres de pulmón solo presentan sintomatología hasta que se propagan; por eso, cuando visite a su médico, debe informarle si ha notado algunos de estos síntomas:

  • Tos seca y persistente.
  • Dolor en el tórax, que se intensifica con la respiración profunda.
  • Ronquera o disfonía (cambio en el tono de voz).
  • Dolor en los hombros con adormecimiento en algunos dedos, con o sin párpado caído.
  • Pérdida de peso y apetito.
  • Saliva o flema con sangre o de color rojizo.
  • Dificultad para respirar.
  • Fiebre sin razón aparente.
  • Silbido de pecho.
  • Dolores de cabeza, cambios en la visión o el lenguaje.
  • Convulsiones.

 

Cáncer de Pulmón. Detección y diagnóstico 

Para encontrar la causa de los síntomas, además de los exámenes de rutina, el médico realizará una prueba física y ordenará radiografías del pecho. Si se sospecha la presencia de cáncer de pulmón, se indicará la citología de esputo (un examen microscópico de células provenientes de una muestra de flema de los pulmones que se obtiene al toser profundamente); esta es una prueba sencilla y muy útil para detectar la enfermedad.

Si el doctor lo cree conveniente, examinará el tejido pulmonar por medio de una biopsia (extracción de una pequeña muestra de tejido que será analizada en el microscopio por un patólogo), que puede mostrar si una persona tiene cáncer. Se pueden emplear los siguientes procedimientos para obtener este tejido:

Broncoscopio
El médico introduce un broncoscopio (un tubo delgado, luminoso) por la boca ó la nariz hasta llegar a la tráquea, para explorar las vías respiratorias. A través de este tubo se pueden recoger células o muestras pequeñas de tejido.

Aspiración con aguja
Se inserta una aguja en el tumor, a través del pecho, para extraer una muestra de tejido.

Toracentesis
Por medio de una aguja, el médico extrae una muestra del líquido que rodea los pulmones para buscar células cancerosas.

Toracotomía
En ocasiones se requiere cirugía para abrir el tórax y poder diagnosticar la enfermedad.

Si el diagnóstico de cáncer es positivo, el médico determinará el estadio (etapa o extensión) de la enfermedad. De acuerdo con estas etapas corresponderá el tratamiento. Algunas de las pruebas que se usan para determinar si el cáncer se ha esparcido son:

Tomografía Computarizada
Se utiliza una computadora conectada a una máquina de rayos X y se crea una serie de imágenes detalladas de áreas internas del cuerpo, como tórax y abdomen superior. Sirve para obtener información anatómica sobre el tumor y su extensión.

IRM (Imágenes por Resonancia Magnética)
Se requiere de un potente imán en lugar de rayos X conectado a una computadora. Produce imágenes detalladas de las áreas internas del cuerpo y son útiles para detectar la extensión del cáncer hacia el cerebro o médula espinal.

Gamagrama óseo
Es un estudio que puede mostrar si la enfermedad ha invadido los huesos. Se inyecta en la vena una pequeña cantidad de una sustancia radioactiva que viaja por el torrente sanguíneo y se concentra en las áreas de crecimiento óseo anormal. Un escáner mide los niveles de radioactividad en dichas áreas y los registra en película de rayos X.

Mediastinoscopia/Mediastinotomía
Una mediastinoscopia puede ayudar a mostrar si el cáncer se ha diseminado a los ganglios linfáticos del tórax. Para ello se emplea un instrumento óptico luminoso llamado endoscopio, con el que el médico examina el centro del tórax (mediastino) y los ganglios linfáticos cercanos. En la mediastinoscopia, el endoscopio se inserta a través de una pequeña incisión en el cuello; en la mediastinotomía, la incisión se hace en el tórax. En cualquiera de los dos procedimientos, el endoscopio se utiliza también para recoger una muestra de tejido. Para llevar a cabo este procedimiento el paciente debe recibir anestesia general.

 


 

Cáncer de Pulmón. Tratamiento 

El tratamiento depende de una serie de factores, incluyendo el tipo de cáncer de pulmón (de células pequeñas o no pequeñas), del tamaño, sitio y extensión del tumor, y de la salud general del paciente. Se pueden usar muchos tratamientos diferentes y combinaciones de tratamientos para controlar el cáncer de pulmón o para mejorar la calidad de vida al reducir los síntomas.

Cirugía
Es una operación para extirpar el cáncer. El tipo de cirugía que realiza el médico depende de la localización del tumor en el pulmón. Una operación para quitar sólo una pequeña parte del pulmón se llama resección segmentaria o en cuña. Cuando el cirujano remueve todo un lóbulo del pulmón, el procedimiento se llama una lobectomía. La neumonectomía es la extirpación de todo un pulmón. Algunos tumores son inoperables (no se pueden extirpar con cirugía) a causa del tamaño o del sitio, y algunos pacientes no pueden tener cirugía por otras razones médicas.

Quimioterapia
Es el uso de fármacos anticancerosos para destruir las células cancerosas por todo el cuerpo. Aun después de que se haya extirpado el cáncer del pulmón, células cancerosas pueden todavía estar presentes en el tejido cercano o en otra parte del cuerpo. La quimioterapia se puede usar para controlar el crecimiento del cáncer o para aliviar los síntomas. La mayoría de los fármacos anticancerosos se administran por inyección directamente en la vena (vía intravenosa) o por medio de un catéter, un tubo delgado que se coloca en una vena grande y permanece allí por el tiempo que es necesario. Algunos fármacos anticancerosos se administran en forma de píldoras o tabletas.

Radioterapia
Es el uso de rayos de alta energía para destruir las células cancerosas. La radioterapia se dirige a un área limitada y afecta las células cancerosas sólo en esa área. La radioterapia se puede usar antes de la cirugía para reducir el tamaño de un tumor o después de la cirugía para destruir cualquier célula cancerosa que haya quedado en el área tratada. Los médicos usan con frecuencia la radioterapia combinada con quimioterapia, como tratamiento primario en vez de cirugía. La radioterapia puede también usarse para aliviar síntomas como la falta de respiración. La radiación para el tratamiento de cáncer de pulmón con más frecuencia procede de una máquina (radiación externa). La radiación puede también proceder de un implante (un recipiente pequeño de material radiactivo) que se coloca directamente dentro del tumor o cerca de él (radiación interna).

Terapia fotodinámica
Es un tipo de terapia con rayos láser, consiste en el uso de un compuesto químico especial que se inyecta en el torrente de la sangre y que es absorbido por las células en todo el cuerpo. El compuesto químico sale rápidamente de las células normales pero permanece por más tiempo en las células cancerosas. Una luz láser dirigida al cáncer hace reaccionar el compuesto químico, el cual mata entonces las células cancerosas que lo han absorbido. La terapia fotodinámica puede ser usada para reducir los síntomas del cáncer de pulmón—por ejemplo, para controlar el sangrado o para aliviar los problemas de respiración debidos a que las vías de respiración están bloqueadas cuando el cáncer no se puede extirpar por medio de cirugía. La terapia fotodinámica puede también usarse para tratar tumores muy pequeños en pacientes para quienes los tratamientos ordinarios para cáncer de pulmón no son adecuados.