CANCEROLOGIA INTEGRAL DEL SUR
Atención Médica de Vanguardia con Visión Humana

 


 

Cáncer de Próstata. Estructura del órgano 

La próstata es una glándula, tiene el tamaño de una nuez y está ubicada delante del recto y debajo de la vejiga. Contiene células glandulares que producen cierta cantidad de líquido seminal, que es el que protege y nutre a los espermatozoides presentes en el semen. Inmediatamente detrás de la próstata se encuentran las vesículas seminales, que producen el mayor volumen de líquido para el semen. La próstata rodea la primera porción de la uretra, que es el conducto que transporta la orina desde la vejiga y el semen fuera del cuerpo a través del pene.

Las hormonas masculinas estimulan el desarrollo de la glándula prostática en los fetos. A las hormonas masculinas también se les llaman andrógenos. El andrógeno más común es la testosterona. La próstata continúa creciendo conforme el hombre alcanza la edad adulta. En el transcurso de la vida de un hombre, continuará creciendo y se mantendrá igual después de alcanzar el tamaño normal, siempre y cuando se produzcan hormonas masculinas. Si el nivel de hormonas masculinas baja, la glándula prostática no se desarrolla completamente. En los hombres de mayor edad, la parte de la próstata que rodea la uretra a menudo continúa creciendo, una condición llamada hipertrofia prostática benigna o hiperplasia prostática benigna. Esto puede causar problemas al orinar debido a que el crecimiento excesivo puede estrechar la abertura de la uretra.

 

 


 

Cáncer de Próstata. Cáncer de Próstata 

El cáncer de próstata es una enfermedad en la que las células cancerosas se desarrollan en la próstata.  El cáncer ocurre cuando las células del cuerpo (en este caso, células prostáticas) se dividen de forma irregular y sin control. Generalmente, las células se dividen de forma regulada. Si las células continúan dividiéndose sin control cuando no se necesitan células nuevas, se forma una masa de tejido llamada neoplasia o tumor. El término cáncer se refiere a tumores malignos, que pueden invadir el tejido cercano y propagarse a otras partes del cuerpo. Un tumor benigno no es invasivo ni se propaga.


 

Cáncer de Próstata. Factores de riesgo 



Aunque todavía no entendemos completamente las causas del cáncer de la próstata, los investigadores han encontrado varios factores que aumentan el riesgo de contraer esta enfermedad.

Edad
La probabilidad de padecer de cáncer de la próstata aumenta rápidamente después de los 50 años de edad. Más del 65% de todos los cánceres de la próstata se encuentra en hombres mayores de 65 años. Aún no se sabe por qué aumenta el riesgo con la edad.

Antecedentes familiares
Parece ser que el cáncer de la próstata tiene mayor ocurrencia en algunas familias, lo cual sugiere un factor hereditario o genético. Si el padre o el hermano de un hombre desarrollan cáncer de la próstata, se duplica el riesgo de que este hombre contraiga la enfermedad. (El riesgo es mayor para un hombre con un hermano afectado que para un hombre cuyo padre ha tenido este tipo de cáncer). El riesgo sigue siendo mayor en el caso de los hombres que tienen varios familiares afectados, particularmente si tales familiares eran jóvenes en el momento del diagnóstico.

Alimentación
Los hombres que comen grandes cantidades de carnes rojas o consumen muchos productos lácteos con mucha grasa parecen tener una probabilidad mayor de contraer el cáncer de la próstata. Estos hombres también tienden a comer menos frutas y verduras. Los médicos no están seguros de cuál de estos factores es responsable del aumento en el riesgo.

Inactividad física y sobrepeso u obesidad
Algunos estudios han sugerido que la actividad física regular y mantener un peso saludable puede ayudar a reducir el riesgo de contraer o morir de cáncer de próstata.

Vasectomía
Algunos estudios preliminares sugirieron que los hombres que se han sometido a una vasectomía (cirugía para control natal) pueden tener un riesgo ligeramente mayor de padecer cáncer de la próstata, pero no se ha encontrado una relación constante.


 

Cáncer de Próstata. Signos y síntomas 

El cáncer de la próstata en etapas iniciales generalmente no causa síntomas y se encuentra con más frecuencia mediante una prueba del PSA o un DRE. Algunos cánceres avanzados de la próstata pueden hacer más lento o debilitar el flujo urinario o hacerle sentir que necesita orinar con más frecuencia. Sin embargo, estas enfermedades no cancerosas de la próstata, como la hiperplasia prostática benigna (BPH), son la causa más común de estos síntomas.

Si el cáncer de la próstata se encuentra en una etapa avanzada, es posible que haya sangre en la orina (hematuria) o tenga dificultad para lograr una erección (impotencia). El cáncer de la próstata avanzado usualmente se propaga a los huesos, lo que puede causar dolor en la columna vertebral, las caderas, las costillas u otras áreas. El cáncer que se ha propagado a la columna vertebral también puede causar presión en los nervios espinales, lo que puede conducir a debilidad o adormecimiento en las piernas o los pies, o incluso pérdida en el control de la vejiga o los intestinos.

Otras enfermedades, sin embargo, también pueden causar muchos de estos mismos síntomas. Es importante que hable con su médico si tiene cualquiera de ellos para que la causa pueda ser determinada y tratada.


 

Cáncer de Próstata. Detección y diagnóstico 

Frecuentemente se puede encontrar el cáncer de la próstata en sus etapas tempranas mediante el análisis de la cantidad de antígeno prostático específico (PSA, por sus siglas en inglés) en la sangre. El cáncer de la próstata también se puede encontrar temprano cuando el médico realiza un examen digital del recto (DRE). Gracias a que la glándula prostática se encuentra justo delante del recto, el médico puede palpar cualquier nódulo o área de endurecimiento anormal, lo que generalmente indica la presencia del cáncer.

Si se encuentra cáncer de próstata mediante los exámenes anuales de la prueba del PSA o del DRE, probablemente su cáncer se encuentre en una etapa inicial que es más tratable.

Por otro lado, existen problemas potenciales con los métodos de detección actuales. La prueba PSA y el DRE no son 100% precisos. Los resultados falsos o no concluyentes de las pruebas podrían causar confusión y ansiedad. Algunos hombres podrían someterse a una biopsia de la próstata (lo que conlleva sus propios riesgos menores) cuando en realidad no se trata de cáncer, mientras que otros pudiesen obtener un sentido de seguridad falso al obtener pruebas con resultados normales, cuando en realidad hay cáncer en la próstata.

Recomendaciones de la Sociedad Americana del Cáncer para la detección temprana del cáncer de la próstata


La Sociedad Americana del Cáncer considera que los médicos deben ofrecer la prueba sanguínea del antígeno prostático específico (PSA) y un examen digital del recto (DRE) cada año, comenzando a los 50 años de edad, a aquellos hombres cuya expectativa de vida sea al menos de 10 años. Los hombres en alto riesgo, tales como los hombres de raza negra y aquéllos cuyos parientes de primer grado (padre, hermano o hijo) recibieron el diagnóstico de cáncer de la próstata a una edad temprana (menores de 65 años), deben comenzar los exámenes a la edad de 45 años.

Los hombres que tengan un riesgo aún mayor (debido a que varios familiares de primer grado hayan padecido de cáncer a edad temprana) pudieran comenzar las pruebas a los 40 años. Dependiendo de los resultados de la primera prueba, es posible que no se necesiten más pruebas hasta los 45 años.
 


Pruebas para detectar el cáncer de la próstata

Las siguientes pruebas se usan para determinar si hay signos de cáncer de próstata. Sin embargo, los exámenes de detección temprana no pueden asegurar si hay cáncer o no. Si los resultados de una o más de estas pruebas son anormales, es probable que usted necesite una biopsia de la próstata para determinar si tiene cáncer. (Una biopsia conlleva el uso de agujas para tomar muestras de la próstata y observar las células con un microscopio).

Prueba sanguínea del antígeno prostático específico (PSA)
El antígeno prostático específico (PSA) es una sustancia producida por la glándula prostática normal. Aunque el PSA se encuentra principalmente en el semen, también se puede encontrar en pequeñas cantidades en la sangre.

Otros factores pueden también afectar sus niveles de PSA:

  • Los niveles aumentan en caso de un incremento del volumen (no canceroso) de la próstata (denominado hiperplasia prostática benigna), una condición que muchos hombres pueden presentar al envejecer.
  • También puede aumentar en caso de prostatitis, una inflamación de la glándula prostática.
  • Normalmente su nivel de PSA también aumentará con lentitud a medida que usted envejece, aunque no tenga ninguna anomalía en la próstata.
  • La eyaculación puede causar un aumento temporal de los niveles de PSA en la sangre, de manera que algunos doctores sugerirán que los hombres se abstengan de eyacular durante 2 días antes de la prueba.
  • Algunos medicamentos pudieran afectar los niveles de PSA en la sangre. Debe notificarle a su doctor si está tomando finasterida o dutasterida ya que estos medicamentos podrían reducir los niveles de PSA y requerir que el doctor ajuste la lectura.
  • Las preparaciones de hierbas pueden afectar los niveles de PSA en la sangre. Las mezclas de hierbas que son suplementos dietéticos y que se usan para la "salud de la próstata" pueden afectar los niveles de PSA. Por ejemplo, estos suplementos podrían elevar los niveles de PSA, por lo que es importante que le informe a su doctor si está tomando cualquier tipo de suplemento.

Si sus niveles de PSA son altos, es posible que su médico le recomiende una biopsia prostática para determinar si tiene cáncer. Sin embargo, antes de realizar la biopsia, hay algunos tipos nuevos de pruebas de PSA que pueden ayudar a determinar si es necesario realizar la biopsia.

Examen digital del recto (DRE)
Durante este examen, un médico introduce un dedo cubierto con un guante lubricado en el recto del paciente a fin de palpar cualquier área irregular o firme que pudiese ser cáncer. La glándula prostática está ubicada inmediatamente delante del recto, y la mayoría de los cánceres comienzan en la parte posterior de la glándula, que se puede palpar en un examen del recto. Aunque es incómodo, el examen no causa dolor y no toma mucho tiempo.

Aunque el DRE es menos eficaz que una prueba sanguínea del PSA para detectar el cáncer de la próstata, algunas veces puede encontrar cáncer en los hombres que tienen niveles normales de PSA. Por esta razón, en las guías de la Sociedad Americana del Cáncer se recomienda que cuando se hace una prueba de detección del cáncer de la próstata, se haga tanto el DRE como la prueba sanguínea del PSA.

Ecografía transrectal
La ecografía transrectal (ultrasonido transrectal) utiliza ondas sonoras para crear una imagen de la próstata en una pantalla de vídeo. Cuando se coloca una sonda pequeña en el recto, las ondas sonoras entran en la próstata y crean un eco que es captado por la sonda rectal. Una computadora traduce el patrón de los ecos y lo transforma en una imagen.

Usted sentirá algo de presión durante la introducción de la sonda del ultrasonido en el recto. El procedimiento sólo dura unos minutos y se puede realizar en el consultorio del médico.

La ecografía transrectal por lo general no se recomienda como única prueba de rutina para encontrar el cáncer de la próstata, ya que no siempre distingue entre tejido normal y tejido canceroso. Se usa con mayor frecuencia durante la biopsia prostática. Esta prueba se usa para guiar la aguja de la biopsia exactamente al área correcta de la próstata.

El ultrasonido también es útil en otras situaciones. Puede usarse para medir el tamaño de la próstata, lo que puede ayudar a determinar la densidad de PSA.


 

Cáncer de Próstata. Clasificación por etapas 

Una vez detectado (diagnosticado) el cáncer de la próstata, se llevarán a cabo otros exámenes para determinar si las células cancerosas se han diseminado de la próstata a los tejidos situados alrededor o a otras partes del cuerpo. Este procedimiento se llama clasificación por etapas. El médico necesita saber la etapa en la que se encuentra la enfermedad para planificar el tratamiento adecuado. Para la clasificación del cáncer de la próstata se emplean las siguientes etapas:

Etapa I A
El cáncer de la próstata en esta etapa no se siente y no causa ningún síntoma. El cáncer se encuentra solamente en la próstata y se detecta generalmente por accidente cuando se realiza cirugía por otras razones, como por ejemplo a causa de hiperplasia prostática benigna. Las células cancerosas se pueden encontrar en una o varias áreas de la próstata.

Etapa II B
El tumor puede detectarse por medio de una biopsia por aguja que se realice debido a que un análisis sanguíneo llamado prueba del antígeno prostático específico (APE) mostró en sus resultados niveles elevados de APE, también conocido como PSA, por sus siglas en inglés, o a través de un examen rectal, aunque las células cancerosas se encuentren en la glándula prostática únicamente.

Etapa III C
Las células cancerosas se han diseminado fuera del recubrimiento (cápsula) de la próstata a los tejidos que la rodean. Las glándulas que producen semen (las vesículas seminales) pueden tener cáncer.

Etapa IV D
Las células cancerosas se han diseminado (por metástasis) a los ganglios linfáticos (cerca o lejos de la próstata) o a los órganos y tejidos situados lejos de la próstata tales como los huesos, el hígado o los pulmones.

Recurrente
La enfermedad recurrente significa que el cáncer ha vuelto a aparecer  después de haber sido tratado. Puede reaparecer en la próstata o en otra parte del cuerpo.


 

Cáncer de Próstata. Tratamiento 

El tratamiento del cáncer de próstata se rige por la información científica disponible que se adapta al sistema sanitario y a los recursos económicos de cada región o país. Debe ser individualizado, y considerar muchos factores, sobre todo:

  • La edad y la expectativa de vida.
  • Las preferencias del paciente con respecto a los efectos secundarios asociados a cada tratamiento.
  • Cualquier enfermedad grave que padezca el paciente.
  • El estadio y el grado del cáncer.
  • La probabilidad de que cada tipo de tratamiento sea curativo.

Si el cáncer no provoca ningún síntoma, crece muy lentamente y es muy pequeño, confinado en una pequeña área de la próstata, puede ser recomendado mantener una conducta expectante. En determinadas circunstancias ésta puede ser la mejor opción. Este tipo de tratamiento se reserva generalmente a varones mayores de 80 años. Debido a que el cáncer de próstata a menudo crece muy despacio, si el paciente es mayor o padece otras enfermedades graves, no es necesario tratar el cáncer de próstata. Algunos hombres eligen esperar y ver, porque no quieren padecer los efectos secundarios de los tratamientos agresivos y prefieren quedarse como están.

Mantener una conducta expectante no significa que el paciente no va a recibir ningún cuidado médico o seguimiento. Todo lo contrario, el cáncer va a ser observado y monitorizado. Normalmente se realizan determinaciones del Antígeno Prostático en sangre y tacto rectal cada seis meses, posiblemente con biopsia guiada por ecografía transrectal anualmente. Si el paciente desarrollara cualquier síntoma o el cáncer creciera más rápidamente, se tiene que considerar pasar a un tratamiento activo.

Cirugía
La prostatectomía radical es la cirugía que se realiza con la intención de curar el cáncer de próstata. Tradicionalmente la cirugía se ha realizado en varones menores de 70 años. Se realiza más a menudo cuando el cáncer no ha sobrepasado los límites de la glándula prostática (estadios T1 o T2). En esta operación el urólogo trata de curar extirpando la glándula prostática más los tejidos de alrededor.

Radioterapia
La radioterapia usa rayos X de alta energía (mega voltaje) o partículas para eliminar células cancerosas. La radiación trata el cáncer de bajo grado que está confinado en la próstata o que sólo ha invadido tejido vecino. Las tasas de curación de la radioterapia son similares a las obtenidas con la prostatectomía radical. Si la enfermedad está más avanzada, la radiación puede ser usada para disminuir el tamaño del tumor y proporcionar alivio de síntomas actuales o futuros. Tradicionalmente se ha reservado la radioterapia como tratamiento de primera línea en los varones entre 70 y 80 años de edad con cáncer de próstata y con otros problemas de salud que contraindican la cirugía.

Criocirugía
La criocirugía, también llamada crioterapia o crioablación, se usa algunas veces para tratar el cáncer de próstata localizado, congelando las células con una sonda de metal. A través de una sonda vesical se hace circular agua salada tibia para protegerla de la congelación. La sonda de metal se introduce en la próstata a través de una incisión en la piel del periné guiada por ecografía transrectal. Se requiere anestesia epidural o general durante este procedimiento.

La apariencia de los tejidos prostáticos en las imágenes ecográficas cambia con la congelación. Para estar seguro de que se destruye el suficiente tejido prostático sin dañar demasiado a los tejidos vecinos, el urólogo observa cuidadosamente las imágenes de la ecografía durante este procedimiento. Esta técnica precisa también de la colocación de un catéter suprapúbico a través de una incisión en la piel del abdomen, hasta la vejiga para vaciarla de orina, mientras la próstata está inflamada por la congelación. El catéter se retira al cabo de una o dos semanas. Después de este procedimiento, puede haber algunas molestias en el área donde fueron insertadas las sondas. El paciente debe permanecer en el hospital uno o dos días.

La criocirugía es menos invasiva, presenta una menor pérdida de sangre, una corta hospitalización, un corto periodo de recuperación y menos dolor que la prostatectomía radical. Pero comparado con la cirugía o la radioterapia, se conoce mucho menos a largo plazo de la efectividad de esta técnica. Las técnicas actuales que usan la guía de la ecografía transrectal y que monitorizan con precisión la temperatura, sólo están disponibles desde hace pocos años. Se necesita largo seguimiento (de 10 a 15 años), para recoger y analizar los datos, por eso muchos médicos aún consideran la criocirugía como un tratamiento experimental.

Ultrasonido Focalizado de Alta Intensidad
ABLATHERM es un dispositivo médico dirigido mediante una computadora, diseñado y comercializado para tratar el cáncer localizado de próstata, usando ultrasonidos focalizados de alta intensidad (en inglés "HIFU"). La energía se libera a partir de una sonda endorrectal. Las ondas de ultrasonidos viajan a través de las paredes del recto sin dañarlo y son focalizadas en la próstata. Esta focalización produce un calentamiento intenso e instantáneo que provoca la destrucción irreversible de la zona seleccionada, sin dañar los tejidos circundantes. El tratamiento que dura de 1 a 3 horas puede llevarse a cabo bajo anestesia epidural. Esta opción terapéutica ya no se considera como experimental porque se disponen de más de 10 años de experiencia, durante los que se han tratado más de 12,000 pacientes en primera intención o como alternativa tras el fracaso de la radioterapia.

Bloqueo hormonal androgénico
El objetivo del tratamiento hormonal es disminuir los niveles de hormonas masculinas, los andrógenos. El principal andrógeno se llama testosterona. Los andrógenos, producidos sobre todo en los testículos, promueven el crecimiento de las células cancerosas de la próstata. Cuando los niveles de andrógenos son bajos, los cánceres de próstata se reducen y crecen más lentamente. Pero el tratamiento hormonal no cura el cáncer y no es substituto de un tratamiento curativo.

El tratamiento hormonal puede ser usado en varias situaciones.

  • Como primera línea (tratamiento inicial, primario o principal) si el paciente no está preparado para una cirugía o radioterapia o no puede ser curado con estos tratamientos porque el cáncer ha sobrepasado los límites de la próstata.
  • Después de un tratamiento inicial, como cirugía o radioterapia, si el cáncer persiste o hay recaída.
  • Junto con la radioterapia como tratamiento inicial (terapia adyuvante) en ciertos grupos de hombres que tienen alto riesgo de recurrencia.
  • Algunos médicos están ensayando el tratamiento hormonal antes de la cirugía o radioterapia (tratamiento neoadyuvante), con el objetivo de reducir el cáncer y poder hacer el tratamiento primario más efectivo. La efectividad de este procedimiento todavía no está demostrada, pero parece que es superior con radioterapia.
  • Algunos médicos piensan que el tratamiento con bloqueo hormonal es más efectivo si se empieza tan pronto como sea posible, una vez que el cáncer se ha diagnosticado en un estadio avanzado, pero no todos los médicos están de acuerdo.
  • Tradicionalmente se ha reservado al bloqueo androgénico completo para varones mayores de 80 años con cáncer de próstata sintomático o avanzado.

Quimioterapia
Algunas veces se recurre a la quimioterapia si el cáncer de próstata está extendido fuera de la glándula prostática y el tratamiento hormonal no hace efecto (hormono resistencia). En la “quimioterapia sistémica” se administran drogas por vía intravenosa o por vía oral. Estas drogas entran en el torrente sanguíneo y alcanzan todas las partes del cuerpo, haciendo que este tratamiento sea potencialmente eficaz en los cánceres que han metastatizado (que se han extendido hacia órganos distantes de la próstata).

El objetivo de este tratamiento no es eliminar todas las células cancerosas, pero puede disminuir el crecimiento del cáncer y reducir el dolor. Se obtiene respuesta parcial objetiva entre el 10 y el 40% de los casos. La quimioterapia no está indicada como tratamiento en caso de cáncer de próstata precoz.

Tratamiento paliativo
La mayoría de los tratamientos anteriores tienen como objetivo eliminar o destruir las células del cáncer de próstata o hacer más lento su crecimiento. Pero también es un objetivo muy importante la “calidad de vida” del paciente, que consiste en eliminar el dolor y otros síntomas que disminuyen la calidad de vida. El dolor y otros síntomas pueden ser tratados muy efectivamente:

  • Con analgésicos, especialmente opioides, que son muy efectivos. No hay por qué inquietarse por la adición o dependencia, porque lo importante es el dolor del cáncer. Se debería eliminar muchos tópicos falsos sobre los opioides utilizados en el dolor oncológico.
  • Con bifosfonatos que son drogas que pueden aliviar el dolor causado por metástasis óseas y también puede hacer más lento el crecimiento de estas metástasis. El ácido zoledrónico es el primer bifosfonato recientemente aprobado para el uso de las metástasis óseas del cáncer de próstata.
  • Con esteroides: Algunos estudios sugieren que los esteroides como la prednisona y la dexametasona puede aliviar el dolor de huesos en algunos hombres con cáncer de próstata metastásico.
  • Con radioterapia: Tanto con radioterapia externa como con radiofármacos se puede calmar el dolor óseo.

Es muy importante que el dolor sea tratado con efectividad, para que el paciente se sienta mejor y pueda concentrarse en cosas que sean más importantes en la vida. Algunos estudios han demostrado que los pacientes que reciben un buen tratamiento analgésico, pueden vivir más tiempo y mejor.