CANCEROLOGIA INTEGRAL DEL SUR
Atención Médica de Vanguardia con Visión Humana

 


 

Cáncer de Piel. Estructura del órgano 

La piel es el mayor órgano del cuerpo humano. Su peso aproximado es de 5 kg. y actúa como barrera protectora que aísla al organismo del medio que lo rodea, protegiéndolo y contribuyendo a mantener íntegras sus estructuras, al tiempo que actúa como sistema de comunicación con el entorno. Anatómicamente se toma como referencia las medidas estándar dentro de la piel humana. También es conocido como sistema tegumentario.

La piel tiene funciones diferentes entre estas:

  • Recubre los órganos.
  • Sirve de barrera a los gérmenes.
  • Evita la pérdida excesiva de agua y de otros líquidos.
  • Termorregulación del cuerpo.

La piel está compuesta de tres capas principales, que de superficie a profundidad, son:

  • Epidermis (la capa externa).
  • Dermis (la capa media).
  • Hipodermis(la capa interna).

 

De la piel dependen ciertas estructuras llamados anexos cutáneos que son los pelos, las uñas, las glándulas sebáceas y las sudoríparas.

Está compuesta de diversos corpúsculos: de Meissner presentes en el tacto de piel sin pelos, como las palmas de las manos, plantas de los pies, yema de los dedos, labios, punta de la lengua, pezones, glande y clítoris (tacto fino);  de Krause, que generan la sensación de frío; de Paccini que dan la sensación de presión; de Ruffini, que registran el calor y  de Merckel, el tacto superficial.

La piel, puede sufrir de varias enfermedades distintas estas son estudiadas por las disciplinas de la dermatología, y la patología principalmente.

En la piel del ser humano, sobre todo la del varón se produce más secreción sebácea que la que tiene la mujer. Esto es debido a la mayor cantidad de andrógenos (hormona sexual masculina) que produce el varón. Como consecuencia, la piel masculina es más gruesa que la femenina.

 

 


Cáncer de Piel. Cáncer de Piel 

El melanoma es un tipo de cáncer que se forma de los melanocitos. El melanoma es la forma más seria del cáncer de la piel.

De los diferentes tipos de melanoma, la mayoría son vistos en la piel (esto también incluye los lechos de las uñas, las plantas de los pies, y el cuero cabelludo), pero el melanoma puede también ocurrir en el ojo, o en las superficies mucosas que incluyen el canal anal, el recto, y la vagina.

El número de casos nuevos ha aumentado constantemente en los últimos 30 años. El número creciente de casos del melanoma que son diagnosticados, se asocian a la supervivencia creciente debido a la detección temprana.


Cáncer de Piel. Factores de riesgo 


El color de la piel y la exposición a la luz solar pueden afectar el riesgo de contraer cáncer de piel no melanoma y queratosis actínica.

Cualquier cosa que aumente la probabilidad de contraer una enfermedad se llama factor de riesgo. Tener un factor de riesgo no significa que se va a contraer la enfermedad; no tener un factor de riesgo no significa que no se va a contraer la enfermedad. Las personas que piensen que pueden estar en riesgo deben consultar con su médico. Los factores de riesgo para el carcinoma de células basales y el carcinoma de células escamosas son los siguientes:

  • Estar expuesto a mucha luz solar natural o artificial.
  • Tener tez blanca (pelo rubio o rojizo, piel blanca, ojos verdes o azules, o pecas).
  • Tener cicatrices o quemaduras en la piel.
  • Estar expuesto al arsénico.
  • Sufrir de inflamación crónica de la piel o de úlceras en la piel.
  • Ser tratado con radiación.
  • Tomar medicamentos inmunodepresores (por ejemplo, después de un trasplante de órgano).
  • Padecer de queratosis actínica.

Los factores de riesgo para la queratosis actínica son los siguientes:

  • Estar expuesto a mucha luz solar.
  • Tener tez blanca (pelo rubio o rojizo, piel blanca, ojos verdes o azules, o pecas).

 

El cáncer de piel no melanoma y la queratosis actínica suelen aparecer a menudo como un cambio en la piel.

No todos los cambios en la piel son signos de cáncer de piel no melanoma o de queratosis actínica; sin embargo, se debe consultar con un médico si se observan cambios en la piel.

 

Cáncer de Piel. Signos y síntomas 


Los signos posibles de cáncer de piel no melanoma son los siguientes:

  • Una herida que no cicatriza.
  • Zonas de la piel que son:
    • Pequeñas, elevadas, suaves, brillantes y cerosas.
    • Pequeñas, elevadas y de color rojo o café.
    • Planas, ásperas, de color rojo o café, y escamosas.
    • Escamosas, sangrantes o con costras.
    • Semejantes a una cicatriz y firme.

 

Los signos posibles de queratosis actínica son los siguientes:

  • Un parche áspero de color rojo, rosado o café, levantado o escamoso en la piel.
  • Resquebrajamiento del labio inferior que no mejora con la aplicación de bálsamo labial o vaselina.

Para detectar (encontrar) y diagnosticar el cáncer de piel no melanoma y la queratosis actínica, se utilizan pruebas o procedimientos que examinan la piel.

El melanoma usualmente se presenta como un lunar irregular. Esto puede ser un lunar pre-existente que ha cambiado, o un lunar nuevo que se ha desarrollado. Las lesiones más avanzadas pueden tener inflamación, exudado, costras, picazón, ulceración o sangrado.

La regla del ABCD es muy importante ya que define las 4 características fundamentales del melanoma:

A. Asimetría.
B. Bordes irregulares.
C. Heterogeneidad o igualdad de colores.
D. Diámetro para indicar lesiones de un cierto tamaño, generalmente con un diámetro mayor de 6 milímetros.

 

 


 

Cáncer de Piel. Detección y diagnóstico 

La detección temprana del cáncer de piel o de lunares sospechosos es la clave para el éxito del tratamiento de la enfermedad. El autoexamen de la piel suele ser el primer paso para detectar el cáncer de piel. La Sociedad Americana del Cáncer sugiere los siguientes métodos de autoexamen:

(Necesita un espejo en el que se pueda observar de cuerpo entero, un espejo de mano y una habitación bien iluminada.)

  • Examine su cuerpo frente al espejo de frente y de espalda, luego ambos perfiles con los brazos levantados.
  • Doble los codos y observe detenidamente los antebrazos, la parte posterior de la porción superior de los brazos y las palmas de las manos.
  • Observe la parte posterior de sus piernas y pies, los espacios entre los dedos y la planta del pie.
  • Observe la parte posterior del cuello y el cuero cabelludo con la ayuda del espejo de mano.
  • Examine la espalda y las nalgas, también con el espejo de mano.
  • Familiarícese con el aspecto de su piel y reconozca lunares, pecas y otras marcas.
  • Manténgase alerta ante los cambios de cantidad, tamaño, forma y color de las zonas pigmentadas.
  • Siga la Tabla ABCD cuando examine los lunares de otras áreas pigmentadas y consulte inmediatamente a su médico si nota algún cambio.

Para el diagnóstico pueden utilizarse los siguientes procedimientos:

  • Examen de la piel: un médico o enfermera examina la piel para determinar la presencia de bultos o manchas con aspecto anormal por su color, tamaño, forma o textura.
  • Biopsia: se extirpa total o parcialmente el crecimiento de apariencia anormal y un patólogo lo observa bajo un microscopio para ver si hay células cancerosas. Hay tres tipos principales de biopsias de la piel:
    • Biopsia por rasurado: se emplea una hoja de afeitar estéril para "afeitar" el crecimiento de aspecto anormal.
    • Biopsia con sacabocados: se utiliza un instrumento especial que se llama sacabocados para extirpar un círculo del tejido del crecimiento de aspecto anormal.
    • Biopsia por escisión: se utiliza un bisturí para extirpar todo el crecimiento.

 

 

Cáncer de Piel. Clasificación por etapas 


Las etapas del melanoma son las siguientes:

ETAPA O
Las células anormales sólo se encuentran en la capa externa de la piel y no han afectado al tejido más profundo.

ETAPA I A
Se encuentran células cancerosas en la capa externa de la piel (epidermis) y/o en la parte superior de la capa interna de la piel (dermis), pero no han afectado a los nódulos linfáticos cercanos. El tumor tiene menos de 1.0 milímetro de espesor.

ETAPA II B
El tumor tiene menos de 1.0 milímetro de espesor y está ulcerado, o entre 1.0 y 2.0 milímetros y no está ulcerado.

ETAPA II A
Se ha extendido a la capa interna de la piel (dermis), pero no ha afectado al tejido situado debajo de la piel ni a los nódulos linfáticos cercanos. El tumor tiene entre 1.0 y 2.0 milímetros y está ulcerado, o entre 2.0 y 4.0 milímetros y no está ulcerado.

ETAPA II B
El tumor tiene entre 2.0 y 4.0 milímetros de espesor y está ulcerado, o tiene más de 4.0 milímetros y no está ulcerado.

ETAPA II C
El tumor supera los 4.0 milímetros de espesor y está ulcerado.

ETAPA III
El tumor se ha extendido al tejido situado debajo de la piel y a los nódulos linfáticos cercanos.

ETAPA IV
El tumor se ha extendido a otros órganos o a los nódulos linfáticos lejos del tumor original.

 

Cáncer de Piel. Tratamiento 


Existen tratamientos para todos los pacientes con cáncer de la piel. Varios cánceres de la piel son tratados por médicos especialistas en enfermedades de la piel (dermatólogos). Por lo general el cáncer puede tratarse en el consultorio médico para ello se emplean cinco clases de tratamientos:

  1. Cirugía (extracción del cáncer).
  2. Quimioterapia (uso de medicamentos para eliminar las células cancerosas).
  3. Radioterapia (uso de rayos X para eliminar las células cancerosas).
  4. Terapia biológica.
  5. Terapia fotodinámica.

Cirugía
Es el tratamiento más común para el cáncer de la piel. El médico puede extraer el cáncer empleando alguno de los siguientes métodos:

  • Electro desecación y curetaje: Operación en la que se usa corriente eléctrica  para deshidratar el tumor, (electro desecación), y luego se usa un instrumento  especializado llamado cureta, para extraer el tumor.
  • Criocirugía: Operación en la que se congela y destruye el tumor.
  • Escisión simple: Operación en la que se extrae el cáncer de la piel junto  con parte del tejido sano situado alrededor de éste.
  • Cirugía micrográfica: Operación en la que se extrae el cáncer y la menor  cantidad de tejido normal posible. Durante esta cirugía, el médico extrae el  cáncer y luego emplea un microscopio para analizar el área cancerosa para asegurarse que no quede ninguna célula cancerosa.
  • Terapia de rayo láser: En este procedimiento se emplea un haz altamente  concentrado de luz que destruye solo las células cancerosas.

La cirugía puede dejar una cicatriz en la piel. Dependiendo del tamaño del cáncer, se puede tomar piel de otra parte del cuerpo para ponerse en el área donde se extrajo el cáncer. Este procedimiento se denomina un injerto de piel. Existen nuevos métodos quirúrgicos o injertos a través de los cuales se pueden reducir las cicatrices.

 

 

Quimioterapia
Consiste en el uso de medicamentos para eliminar células cancerosas. El tratamiento de quimioterapia a menudo se administra por medio de una crema o loción aplicada en la piel para eliminar las células cancerosas (quimioterapia tópica). La quimioterapia también puede ser a base de pastillas, o puede introducirse en el cuerpo a través de una aguja en una vena o músculo. La quimioterapia administrada de esta manera se denomina un tratamiento sistémico ya que el medicamento se introduce en el torrente sanguíneo, viaja a través del cuerpo y puede destruir las células cancerosas situadas fuera de la piel. La quimioterapia sistémica está siendo evaluada en pruebas clínicas.

Radioterapia
Consiste en el uso de rayos X para eliminar células cancerosas y reducir tumores. La radioterapia para el cáncer de la piel proviene de una máquina fuera del cuerpo (radioterapia externa).

Terapia biológica
El propósito de la terapia biológica es el de tratar de que el cuerpo mismo combata el cáncer. En la terapia biológica se emplean sustancias producidas por el propio cuerpo o fabricadas en un laboratorio para impulsar, dirigir o restaurar las defensas naturales del cuerpo contra la enfermedad. La terapia biológica también se conoce como terapia modificadora de la respuesta biológica o inmunoterapia (BRM).

Terapia fotodinámica
Se emplea un cierto tipo de luz y químicos especiales para eliminar las células cancerosas. Es importante hacerse examinar la piel regularmente de tal manera que el cáncer se pueda tratar en caso de que llegase a reaparecer (recurrir).