CANCEROLOGIA INTEGRAL DEL SUR
Atención Médica de Vanguardia con Visión Humana

 


 

Cáncer de Páncreas. Estructura del órgano 


El páncreas es un órgano que se encuentra detrás del estómago. Su forma se parece un poco a la de un pez, con cabeza ancha, cuerpo que va de ancho a delgado y una cola estrecha puntiaguda. Se extiende horizontalmente de un lado del abdomen al otro. La cabeza del páncreas está a la derecha del abdomen, detrás del lugar donde se unen el estómago y el duodeno (la primera parte del intestino delgado). El cuerpo del páncreas se encuentra detrás del estómago y la cola del páncreas está a la izquierda del abdomen, junto al bazo.

El páncreas cuenta con dos tipos diferentes de glándulas: exocrinas y endocrinas.

Las glándulas exocrinas producen el "jugo" pancreático, el cual es liberado hacia los intestinos. Este jugo contiene enzimas que le ayudan a digerir las grasas, proteínas y carbohidratos en los alimentos que come. Sin estas enzimas, algunos de los alimentos simplemente pasarían por sus intestinos sin ser absorbidos. Las enzimas son segregadas en los tubos diminutos llamados conductos. Estos diminutos conductos se unen para formar conductos mayores que suministran al intestino delgado con el jugo pancreático. Más del 95% de las células del páncreas son parte de las glándulas exocrinas y los conductos.

Un pequeño porcentaje de células del páncreas son células endocrinas. Estas células están dispuestas en agrupaciones pequeñas llamadas islotes (o islotes pancreáticos de Langerhans). Los islotes secretan hormonas importantes, tales como insulina y glucagón, directamente a la sangre. La insulina reduce la cantidad de azúcar en la sangre mientras que la glucagón la aumenta. La diabetes surge debido a un defecto en la producción de insulina

 


 

Cáncer de Páncreas. Cáncer de Páncreas 

El cáncer de páncreas o cáncer pancreático es un tumor maligno que se origina en la glándula pancreática.

El cáncer de páncreas es uno de los tipos de tumores más difíciles de diagnosticar, debido a que los síntomas suelen aparecer cuando la enfermedad ya está en una fase demasiado avanzada. Además, la localización de esta glándula impide que los tumores más pequeños sean detectados durante las revisiones rutinarias.

Los tumores de páncreas pueden dividirse en dos grandes grupos, según su naturaleza, benignos o malignos. Los primeros no son cancerígenos, y los cirujanos pueden extirparlos sin mayor complicación. De hecho, la mayoría de las veces no vuelven a reaparecer después de la operación, y las células de estas tumoraciones no suelen propagarse más allá de su localización inicial.

En el caso de los tumores malignos, la gravedad es mayor, y el riesgo para la vida del paciente aumenta. Las células malignas pueden llegar a invadir y dañar los tejidos cercanos, llegando a “colarse” en el flujo sanguíneo e incluso en el sistema linfático.

El sistema linfático está encargado de la defensa del organismo, es el que las células enfermas emplean como medio de trasporte para viajar desde el tumor hasta otras zonas del organismo. Esta expansión es lo que se conoce como metástasis. Cuando las células enfermas alcanzan los ganglios linfáticos, donde se producen los glóbulos blancos (o células defensivas), es fácil que la enfermedad alcance otros ganglios y tejidos, como el hígado o los pulmones (lo que se conoce como metástasis a distancia). En otras ocasiones, la patología se propaga hasta el peritoneo, el tejido que recubre el abdomen, en estos casos se considera que la extensión es local.

 


 

Cáncer de Páncreas. Factores de riesgo 

Ictericia
Piel y ojos amarillos. La ictericia es causada por la acumulación de bilirrubina en el cuerpo (una sustancia verde oscuro producida por el hígado). Esto sucede cuando el conducto biliar común se obstruye, lo cual impide que la bilis llegue a los intestinos y sea desechada a través de las heces fecales.

Color oscuro de la orina
A medida que los niveles de bilirrubina en la sangre aumentan, esta sustancia se elimina a través de la orina, dándole un color café.

El cáncer no es la causa más común de ictericia. Otras causas, como los cálculos biliares, la hepatitis u otras enfermedades del hígado son causas mucho más comunes.

Dolor de abdomen o espalda
Puede que los cánceres comiencen a comprimir otros órganos alrededor causando dolor.

Puede que el cáncer además se propague a los nervios cercanos al páncreas, lo cual a menudo causa dolor de espalda. Claro es que muchas otras enfermedades que no son cáncer también pueden causar dolor del abdomen o de la espalda.

Pérdida de peso

  • Es muy común adelgazar sin planearlo o inesperadamente.
  • Disminución o pérdida del apetito, y cansancio profundo.

Problemas digestivos
Si el cáncer bloquea el paso del jugo pancreático al intestino, es posible que una persona no pueda digerir alimentos grasosos.

También, el cáncer puede comprimir la parte distal del estómago y causar un bloqueo parcial. Esto puede causar náuseas, vómitos y dolor que tienden a intensificarse después de comer.

Distensión de la vesícula
Si el cáncer obstruye el conducto biliar, la bilis puede acumularse en la vesícula, lo cual a su vez causa que ésta se agrande.

Coágulos o anormalidades del tejido graso
Formación de un coágulo de sangre en una vena grande. Estos coágulos pueden algunas veces viajar hasta los pulmones y causar dificultades respiratorias, desarrollo de textura irregular del tejido graso debajo de la piel. Esto es causado por la secreción de enzimas pancreáticas que digieren la grasa.

Diabetes
Algunas veces el cáncer del páncreas exocrino destruye las células productoras de insulina causando diabetes (alto nivel de azúcar en la sangre).

Edad
El riesgo de padecer cáncer de páncreas aumenta con la edad. Casi todos los pacientes son mayores de 45 años de edad. La edad promedio al momento de realizarse el diagnóstico es de 72 años.

Sexo
Los hombres son ligeramente más propensos a padecer cáncer de páncreas que las mujeres. Puede que dicha situación, al menos en parte, se debiera a un mayor consumo de tabaco por parte de los hombres. La diferencia en el riesgo de cáncer pancreático era aún mayor en el pasado (cuando el consumo de tabaco era mucho más común en hombres que en mujeres), pero se ha ido aminorando en años recientes.

Fumar cigarrillos
Los fumadores tienen un riesgo de dos a tres veces mayor de padecer cáncer de páncreas. Los científicos consideran que esto puede que se deba a que los químicos causantes de cáncer que hay en el humo del cigarrillo entran a la sangre ocasionando daños al páncreas. Las personas que usan el tipo de tabaco que no se fuma también son más propensas a padecer cáncer de páncreas exocrino.

La obesidad y la actividad física
Las personas con mucho sobrepeso (obesas) son más propensas a desarrollar cáncer de páncreas exocrino, al igual que aquéllas con poca actividad física. El ejercicio reduce el riesgo de este cáncer.

Diabetes
El cáncer de páncreas exocrino es más común en las personas que padecen diabetes. La razón de esta relación se desconoce. El riesgo principalmente se encuentra en las personas con diabetes tipo 2. Este tipo de diabetes se inicia con más frecuencia en la adultez. A menudo, se asocia con tener sobrepeso u obesidad.

Pancreatitis crónica
La pancreatitis crónica es la inflamación a largo plazo del páncreas. Esta condición está asociada con un incremento en el riesgo de cáncer de páncreas, pero la mayoría de los pacientes con pancreatitis nunca desarrollan este cáncer. La asociación entre la pancreatitis crónica y el cáncer de páncreas es muy fuerte entre los fumadores.

Cirrosis del hígado
La cirrosis es una lesión del hígado  que ocurre en las personas con daño hepático causado por la hepatitis y el abuso de alcohol. Las personas con cirrosis parecen tener un riesgo aumentado de padecer cáncer de páncreas.

Exposición ocupacional
La exposición intensa en el trabajo a ciertos pesticidas, tintes y sustancias químicas usadas en la refinería del metal podría aumentar el riesgo de padecer cáncer de páncreas.

 Antecedentes familiares
El cáncer de páncreas parece presentarse con mayor frecuencia en algunas familias, el alto riesgo se debe a un síndrome hereditario.

Síndromes genéticos
Las mutaciones genéticas heredadas son copias anormales de ciertos genes que pueden ser transmitidos de uno de los padres a un hijo. Estos genes anormales pueden causar el 10% de los cánceres pancreáticos y también pueden causar otros problemas.

Alimentación
Algunos estudios han reportado una relación entre el cáncer pancreático y una alimentación alta en grasas, o que incluye el consumo de mucha carne roja, puerco y carnes procesadas (como los embutidos y el tocino).


 

Cáncer de Páncreas. Signos y síntomas 

Fumar y algunos antecedentes de salud pueden afectar el riesgo de padecer  cáncer del páncreas.

Tener un factor de riesgo no significa que se va a padecer de cáncer; no tener un factor de riesgo no significa que no se va a padecer de cáncer. Las personas que piensan que pueden estar en riesgo deben consultar esto con su médico. Los factores de riesgo para el cáncer de páncreas incluyen los siguientes aspectos:

  • Fumar.
  • Padecer de diabetes durante mucho tiempo.
  • Pancreatitis crónica.
  • Ciertas afecciones hereditarias.

Estos y otros síntomas pueden ser ocasionados por el cáncer del páncreas. Otras afecciones pueden causar los mismos síntomas. Se debe consultar con un médico si se presenta alguno de los siguientes problemas:

  • Ictericia (coloración amarillenta de la piel y el blanco de los ojos).
  • Dolor en la parte superior o media del abdomen y la espalda.
  • Pérdida de peso injustificada.
  • Pérdida de apetito.
  • Fatiga.

 

Cáncer de Páncreas. Detección y diagnóstico 

Las células del cáncer pancreático secretan una sustancia llamada CA 19-9 al torrente sanguíneo la cual puede detectarse mediante el análisis de la sangre. Pero cuando los niveles en la sangre son lo suficientemente altos para poder detectarse consistentemente mediante los métodos disponibles, el cáncer ya no está en sus etapas iniciales. Por esta razón, no se recomienda la prueba para realizar exámenes de detección de rutina en personas que no tengan síntomas ni algún diagnóstico de cáncer conocido. La prueba CA 19-9 a veces se utiliza durante el tratamiento para determinar si el tratamiento está surtiendo efecto o después de éste para ver si el cáncer ha regresado.

Otra sustancia, el antígeno carcinoembrionario (CEA) puede ser útil en detectar el cáncer pancreático avanzado en algunas personas. Pero no es lo suficientemente sensible para detectar el cáncer en etapa inicial y no se recomienda como prueba de detección.

Historia clínica y examen físico

  • Antecedentes Médicos Completos.
  • Factores de riesgo de Cáncer de Páncreas.
  • Evaluación del dolor (tiempo, frecuencia, duración).
  • Alteraciones del apetito.
  • Alteraciones del peso.
  • Exploración física (abdomen, piel, conjuntivas de los ojos, ganglios linfáticos del cuello y hombros).

Tomografía axial computarizada (TAC)
La tomografía computarizada muestra el páncreas con bastante claridad y a menudo puede confirmar la localización del cáncer. Además, puede mostrar los órganos adyacentes al páncreas, así como los ganglios linfáticos y los órganos distantes donde pudiese haber propagación de cáncer. Esta prueba puede ayudar a determinar si la cirugía es una buena opción de tratamiento.

www.cancerologiaintegraldelsur.com

Tomografía por emisión de protones (PET)
Esta prueba puede ser especialmente útil para encontrar el cáncer que se ha propagado más allá del páncreas y que no pudiese extirparse mediante cirugía. Además, puede ser una prueba útil para determinar la etapa del cáncer.

Ecografía
La ecografía endoscópica es más precisa que la ecografía abdominal, y es probablemente la mejor manera de diagnosticar el cáncer pancreático. Esta prueba se realiza con una sonda de ultrasonido que se adjunta a un endoscopio (un tubo de fibra óptica, delgado, flexible y con una fuente de luz que los doctores utilizan para observar el interior del tracto intestinal).

Resonancia magnética (MRI)
La mayoría de los médicos prefieren la tomografía computarizada para observar el páncreas, una MRI pudiera algunas veces proveer más información. Las imágenes por resonancia magnética son también muy útiles para examinar el cerebro y la médula espinal.

Colangiopancreatografía
El médico que realiza este estudio puede ver a través del extremo del tubo y ubicar el área donde el conducto colédoco (o conducto biliar común) se conecta con el intestino delgado. Entonces, el médico puede guiar el tubo hacia el conducto. En ese momento, inyecta una pequeña cantidad de tinte (material de contraste) inofensivo a través del tubo en el conducto colédoco. Este tinte ayuda a delinear el conducto biliar y el conducto pancreático al momento en que se toman las radiografías. Las imágenes pueden mostrar el estrechamiento o bloqueo de la vía biliar o del conducto pancreático que podría ser ocasionado por el cáncer del páncreas.

Angiografía
La angiografía puede mostrar si la sangre que fluye en un área en particular está bloqueada o comprimida debido a un tumor y puede mostrar cualquier vaso sanguíneo anormal (alimentando el cáncer) en esa área. Esta técnica también es útil para determinar si el cáncer del páncreas ha crecido más allá de las paredes de ciertos vasos sanguíneos.

Biopsia
La que se usa más a menudo para diagnosticar cáncer del páncreas se denomina biopsia por aspiración con aguja fina. El doctor usa imágenes de tomografías computarizadas o de ecografía endoscópica para ver la posición de la aguja y asegurarse que esté en el tumor. Suelen utilizar también la laparoscopia exploradora.


 

Cáncer de Páncreas. Clasificación por etapas 

El sistema TNM de clasificación por etapas contiene tres piezas clave de información:

  • La T describe el tamaño del / los tumor(es) primario(s) medido en centímetros (cm) y si éste se ha propagado dentro del páncreas o a órganos cercanos.
  • La N describe la propagación a los ganglios linfáticos regionales (nódulos regionales).
  • La M indica si el cáncer ha hecho metástasis (se ha propagado) a otros órganos del cuerpo, los sitios de propagación más comunes del cáncer pancreático son el hígado, los pulmones y el peritoneo, es decir, el espacio alrededor de los órganos digestivos.

Categorías T

  • TX: no se puede evaluar el tumor principal.
  • T0: no hay evidencia de un tumor primario.
  • Tis: carcinoma in situ (muy pocos tumores se detectan en esta etapa).
  • T1: el cáncer no se ha propagado más allá del páncreas y mide menos de 2 cm. (aproximadamente 3/4 de pulgada) de largo.
  • T2: el cáncer no se ha propagado más allá del páncreas, pero mide más de 2 cm. de largo.
  • T3: el cáncer se ha propagado del páncreas a los tejidos que le rodean, pero no a los vasos sanguíneos.
  • T4: el cáncer se ha extendido más allá del páncreas hacia los grandes vasos sanguíneos cercanos.

Categorías N

  • NX: no se pueden evaluar los ganglios linfáticos regionales.
  • N0: los ganglios linfáticos regionales (ganglios linfáticos cercanos al páncreas) no están comprometidos.
  • N1: el cáncer se ha propagado a los ganglios linfáticos regionales.

Categorías M

  • MX: no se puede evaluar la propagación a órganos distantes.
  • M0: el cáncer no se ha propagado a los ganglios linfáticos distantes (aparte de los que están cerca del páncreas) ni a órganos distantes como el hígado, los pulmones, el cerebro, etc.
  • M1: hay metástasis a distancia.

Los números o las letras que aparecen después de la T, N y M proveen más detalles acerca de cada uno de estos factores:

  • Los números del 0 al 4 indican la gravedad en orden ascendente.
  • La letra X significa que “no puede ser evaluado” debido a que la información no está disponible.
  • Las letras “is” significan “carcinoma in situ”, lo que indica que el tumor está limitado dentro de las capas superiores de las células de la mucosa y todavía no ha invadido las capas más profundas de tejido.

 

            Cáncer de Páncreas. Tratamiento 

            Cirugía potencialmente curativa
            La mayoría de las cirugías curativas están diseñadas para tratar los cánceres localizados en la cabeza del páncreas. Debido a que estos cánceres se encuentran cerca del conducto biliar, algunos de ellos causan ictericia y se detectan lo suficientemente temprano para poder ser extirpados. Las cirugías para otras partes del páncreas se mencionan a continuación, pero éstas solamente se llevan a cabo cuando es posible la extirpación total del cáncer.

            Existen tres técnicas para extirpar los tumores de páncreas.

            1. Pancreaticoduodenectomìa.

           

            1. Pancreatomía Distal.
            2. Pancreatomía Total.

            Cirugía paliativa
            Si el cáncer se ha propagado demasiado como para extirparse completamente, cualquier cirugía considerada será con fines paliativos (con el propósito de aliviar o prevenir los síntomas). Debido a que el cáncer del páncreas puede progresar rápidamente, la mayoría de los médicos no aconsejan la cirugía con fines paliativos. En este caso, el cirujano pudiera continuar la operación como procedimiento paliativo y aliviar o prevenir síntomas.

            Radioterapia externa
            La radioterapia externa es el tipo de radioterapia que se usa más a menudo para tratar el cáncer del páncreas. Los pacientes podrían recibir tratamiento preoperatorio (antes de la cirugía) o postoperatorio (después de la cirugía). La radioterapia combinada con la quimioterapia (quimio-radiación), podría usarse en pacientes cuyos tumores están demasiado extendidos como para poder extirparse mediante cirugía. Los efectos secundarios de la radioterapia podrían incluir cambios leves en la piel similares a quemaduras de sol o bronceado, náuseas, vómitos, diarrea y cansancio.

            Quimioterapia
            La gemcitabina es el medicamento de quimioterapia más comúnmente utilizado para tratar el cáncer del páncreas. Otro medicamento con frecuencia utilizado es el fluorouracilo (5-FU). En estudios recientes se ha concluido que la gemcitabina es más eficaz que el fluorouracilo para tratar el cáncer del páncreas metastásico.

            Puede que se use la quimioterapia en cualquier etapa del cáncer pancreático. Comúnmente se utiliza en personas con enfermedad en etapa avanzada, y a menudo se emplea tras la cirugía en personas con una enfermedad más localizada. Los medicamentos de quimioterapia matan a las células cancerosas, pero también dañan a algunas células normales. Esto puede resultar en efectos secundarios.

            Tratamiento de cáncer del páncreas metastásico (diseminado)
            Debido a que estos cánceres se han propagado a través del sistema linfático o del torrente sanguíneo, estos no pueden extirparse con cirugía. La quimioterapia con gemcitabina es el tratamiento convencional para estos casos. Puede que añadir medicamentos como capecitabina (Xeloda), oxaliplatino (Eloxatin) o erlotinib (Tarceva) a la gemcitabina mejore la probabilidad de que los tumores se encogerán contribuyendo a que la persona prolongue ligeramente el tiempo de vida, aunque esto todavía no se ha determinado claramente.